Los hermanos mayores, que salvo uno sólo de los casi cuarenta, firmaron el escrito que solicitaba su celebración, están convocados para esta noche, a las nueve en primera convocatoria o quince minutos después en segunda citación, al pleno extraordinario demandado para la liquidación de cuentas del XVIII Encuentro Nacional de Cofradías. Las noticias de déficit ofrecidas, en primera instancia, por el propio Consejo Local de Hermandades y Cofradías, entidad que lo organizó en Jerez, alarmaron lo suficiente a los máximos mandatarios de las cofradías como para pedir masivamente su desarrollo.
El anuncio, en plenos celebrados el pasado 29 de mayo para la revisión de la Semana Santa uno ordinario y sobre la petición de subvenciones y colaboraciones otro extraordinario, de adeudamiento aún de cuatro millones de pesetas de los prometidos por el Ayuntamiento para costear el evento así como, el que más sorprendió, de un déficit de más de tres millones de pesetas en el presupuesto general dejaban sin ayudas a las hermandades que pusieron sus pasos a disposición de la procesión de clausura. A ellas se les implicó con la promesa de que si había superavit habría ayuda económica por los gastos provocados. Además, y ello surtía peor efecto al afectar a todas, estaba la posibilidad de que se viera aminorada la parte de los ingresos por palcos y sillas de la última Semana Santa para cada hermandad.
primeras explicaciones
De todo ello, y tras un bronco pleno, surgió, ante una notable imprecisión en las explicaciones dadas por el Consejo entonces, la necesidad de provocar la reunión extraordinaria de este noche, anterior en cualquier caso –como deseaban los hermanos mayores– a la de cierre del curso. Con todo, el presidente del órgano, Fernando Fernández–Gao, ya se adelantó, tras aquel nefasto pleno y antes de que llegara este otro propuesto por los hermanos mayores, ofreciendo alguna explicación en escrito remitido a los máximos dirigentes de las diferentes cofradías.
La carta de Fernández–Gao, de fecha del pasado 12 de junio, dice, entre otras literalidades, que “si bien es verdad que ante la falta de datos históricos en los que apoyar el presupuesto económico redactado unido a alguna desviación sobre gastos presupuestados que, no se te ocultará, fueron muy difíciles de precisar dadas las características de un evento de esta naturaleza, se ha generado un déficit, que, ya prácticamente cerradas las cuentas, estimamos en 18.093,58 euros, es decir, una desviación sobre el presupuesto inicial del 7,69%, siempre ha sido intención de este Consejo, realizar gestiones para regularizar el mismo sin contar con otros fondos cuyo destino fuera el reparto entre las hermandades”.
En la misma carta, el presidente advertía que “no obstante lo anterior, las gestiones que se han ido realizando para dar solución al déficit, no había cristalizado definitivamente en el día en el que estaba convocado el pleno –el del pasado 29 de mayo–, por lo que entendí no era prudente trasladar las mismas a ese acto. Ya sabes que este tema, muy delicado por razones obvias, puede echarse a perder ante cualquier indiscrección”.
respuesta municipal
Casi al final del escrito señalaba a los hermanos mayores su anuncio: “Me satisface enormemente poderte comunicar sólo unos días después del tan citado pleno, he recibido confirmación definitiva de que las subvenciones inicialmente concedidas se han elevado sobre la también inicialmente prevista, de forma y manera que, finalmente, no existirá déficit alguno, y por tanto las cantidades que corresponden a repartir entre las hermandades no se verá afectados”.
Si lo contestado por medio de esta carta, junto a otros detalles que se faciliten hoy, satisface a los hermanos mayores se sabrá en el pleno de hoy.
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