miércoles, 09 de agosto de 2006
Por INRI_GADITANO a las 10:39 | Iglesia
La actuación de la Junta permite también restaurar la escalera principal del convento tras una inversión de más de 160.000 euros
El perfil de la Cuesta de las Calesas ha cambiado. Su edificio más emblemático, el convento de Santo Domingo, ha recuperado su torre mirador que, desde hace cerca de sesenta años, se encontraba en estado ruinoso y, por ello, inaccesible.
La explosión de la base de torpedos de San Severiano, el 18 de agosto de 1947, también afectó al convento dominico. Entre los daños que sufrió el inmueble el hundimiento de la cubierta de su torre no llegó a subsanarse. Las mejoras que en los últimos años se han ido realizando en la iglesia, desde el campanario hasta el claustro pasado por el ala quemada durante la II República o el propio interior del templo, dejaron fuera la restauración de estas dependencias, operación en la que finalmente se ha implicado la Delegación Provincial de Cultura.
Con una inversión superior a los 160.000 euros y con un proyecto realizado por el arquitecto José Luis Pérez Sanz, los trabajo se han alargado desde el pasado mes de noviembre y, junto a la recuperación del torreón y mirador, también han permitido restaurar la gran escalera que en su día fue el acceso principal a las dependencias del convento.
El proyecto ha sido especialmente cuidadoso con la pervivencia del diseño original de estas dependencias, especialmente la escalinata, cuyos escalones de mármol mantienen el desgaste provocado por siglos de uso.
Las obras han recuperado la bóveda, que se había hundido, así como una pequeña dependencia en la planta baja junto a las columnas de mármol veneciano. Una magnífica talla de La Galeona preside el rellano en el acceso a la primera planta del convento.
El mirador, con una cubierta realizada en madera de pino especialmente tratada para evitar los destrozos que la humedad provoca en muchas construcciones de la ciudad, permite recuperar también una vista que se inicia en la zona portuaria y que concluye en el nuevo barrio de Astilleros. Los dominicos estudian ahora qué uso darle a esta dependencia, de cuarenta metros cuadrados de superficie, reconociendo que incluso tienen "muchas novias" para ocupar esta sala.
El convento tiene pendiente adecentar las paredes del claustro y culminar la bajada de la fachada del templo que da a la Cuesta de las Calesas.
La Junta de Andalucía ha incrementado en los últimos años su participación en programas de recuperación del patrimonio religioso en la ciudad. En algunos casos incluso se le ha dado a éste un claro fin social, como el proyecto que ahora se desarrolla en el convento de Santa María y que permitirá levantar en la zona viviendas sociales.
Fuente: Diario de Cádiz
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