miércoles, 09 de agosto de 2006
Por INRI_GADITANO a las 10:40 | Iglesia
La labor social de la iglesia de San Lorenzo es intensa como pocas. Colectas y grupos de ayuda al vecindario lo corroboran.
Así, si durante todos los domingos del año se realizan colectas con las que se prestan ayudas a diferentes colectivos, también se organizan grupos solidarizados tanto con ancianos como con personas con menos nivel adquisitivo.
Dentro de las colectas, mientras el dinero recogido el primer domingo de cada mes intenta cubrir las necesidades de Cáritas, que presta ayuda a los más necesitados económicamente, los segundos domingos del mes, las cantidades acumuladas están destinadas a los niños bielorrusos.
Asimismo el dinero de las colectas de los dos últimos domingos de cada mes son para los gastos de luz, agua y mantenimiento de la parroquia. Son "gastos ordinarios", como los denomina el párroco del templo, el padre Araujo, sacerdote con el que los vecinos del barrio están muy satisfechos. La mayoría coincide en calificarlo de buena persona que ayuda a toda el mundo. "Se desvive por la parroquia", comentaba un feligrés.
Sin embargo, las labores sociales de la parroquia no finalizan con estas recaudaciones dominicales. Existen dos grupos coordinados desde la iglesia de San Lorenzo que dan continuidad a la funcion filantrópica de estas colectas. De ellos uno ayuda a los menos favorecidos económicamente, y otro da atención especial a las personas mayores con dificultades de movilidad.
Rafael Camacho, coordinador de este grupo compuesto por nueve vecinos que presta ayuda a los ancianos de la zona, comentaba la clase de servicios que ofrecen a la comunidad parroquial. "Hacemos compañía a las personas mayores del barrio y le hacemos gestiones de cualquier índole que haga más cómodas y dignas sus vidas. Les subimos los 'mandaos' o las medicinas. También las acompañamos al medico si es necesario. A veces hacemos meriendas todos juntos", aseguraba.
Este altruismo es muy agradecido por los catorce feligreses que reciben estas ayudas, de los cuales "la mayoría son mujeres", indicaba Rafael.
Por su parte Maruja Pájaro se encarga de coordinar al grupo de Cáritas, que es el que ayuda a las personas con menos recursos económicos. Personas cuyo perfil responde, según Maruja, "a jóvenes en paro, que se han separado de sus parejas, tienen un hijo y una paga que no les alcanza para la luz, el agua o la propia vivienda".
Este grupo, formado por doce mujeres, normalmente atiende a aquellos que lo necesitan dos días a la semana, los martes y viernes. Aunque durante agosto, al haber menos afluencia, se redujo a un día, el martes. Que es cuando atienden los problemas de estas personas. Dificultades que al día siguiente discuten en la reunión mantenida por los 12 miembros que componen el colectivo.
Para atajar esta clase de problemas, explica Maruja, actúan en colaboración con los servicios sociales municipales.
En definitiva, la intensa labor social que cumple esta iglesia reduce el margen de cualquier beneficio. Los feligreses consideran que por ello la caída de la cornisa en el interior del templo debería financiarla, al menos en parte, la Junta de Andalucía.
Y es que un vecindario humilde no puede afrontar estos gastos. "Debería considerarse patrimonio histórico esta iglesia y pagarlo la Junta", aseveraba Jose Luis, dueño de un bar situado frente al templo, quien decía que "el padre lo hace todo por el barrio, pero esto es demasiado".
Fuente: Diario de Cádiz
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