lunes, 14 de agosto de 2006
Por INRI_GADITANO a las 7:38 | Iglesia
La Comisión Provincial presentará por vía de urgencia el proyecto de reforma del templo, que está casi en ruinas
La Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía ha aprobado la propuesta de rehabilitación de la iglesia de la Divina Pastora, presentada por la comunidad parroquial dirigida por el padre José Araujo. Este informe será tramitado por el Gobierno autonómico por vía de urgencia, lo que podría permitir que las obras en el templo de la calle Sagasta comiencen antes de que acabe el año.
El padre José Araujo, muy preocupado por el estado de la iglesia, explicó que la intervención más urgente es amarrar los muros. De este modo, y según explicó el arquitecto encargado del proyecto al párroco, se mantendrá la estructura del edificio.
Araujo apuntó que los muros se están abriendo «cada vez más, y si la iglesia se mantiene en pie es gracias a las fincas colindantes». En este sentido, el párroco de la Divina Pastora aseguró que si la cúpula se venía abajo se llevaría consigo a las viviendas adyacentes al templo. Así, y según el padre José Araujo, cada mañana, «antes de la misa de nueve, barro la arenilla y las semillas que caen desde la cúpula o se cuela desde alguna de las grietas. Y si ahora en verano es arena, en invierno, con el frío y la lluvia es fango».
Muchos problemas
Y es que uno de los principales problemas de la iglesia es el estado de la cúpula. Los pájaros que han ido recalando allí para hacer una parada han dejado, además de sus huevos, tierra y semillas de otros lugares. Éstas han fermentado y las raíces se han ido abriendo paso entre el material, lo que ha provocado su apertura.
Otro de los puntos peligrosos que podrían provocar el desplome del edificio es la grieta que sube por la torre. De una pequeña línea inapreciable ahora es una gran cavidad que sube hasta lo más alto. En el proyecto presentado a la Delegación Provincial de Cultura de la Junta se propone usar un tirante de acero para que aguante el edificio.
La voz de alarma sobre el lamentable estado de conservación de la iglesia de la Divina Pastora la dio el propio padre José Araujo hace más de un año. Entonces, y como era habitual, el párroco del templo iba a proceder al saneado de la fachada. Sin embargo los empleados de la empresa contratada para pintar el templo aconsejaron a José Araujo que no lo hiciera, porque la estructura del edificio era muy delicada.
Desde entonces, la comunidad parroquial de la Divina Pastora y de San Lorenzo ha emprendido una campaña para conseguir que algún organismo o institución se haga cargo de la rehabilitación de la iglesia, «porque sé que la finalización del dorado de los dos retablos es una utopía, pero no un imposible», señala el párroco.
El padre José Araujo añadió que, a pesar del mal estado del edificio, «nunca cerraré la iglesia. Sólo echaré el candado cuando la cúpula se haya caído».
Fuente: La Voz Digital
Comentarios