jueves, 31 de agosto de 2006
Por INRI_GADITANO a las 7:54 | Iglesia
Los muros presentan humedades por fugas en los aljibes A la comunidad le preocupa también el mal estado de la fachada tras la consolidación de la escalera principal
Los años no pasan en balde y menos para el convento de Santo Domingo. La rehabilitación «del año 92» no ha impedido que las humedades reaparezcan en el claustro del convento, un edificio construido a comienzos de 1645 con el apoyo económico del comerciante vasco Domingo de Munárriz. De ahí que la comunidad de frailes dominicos se haya dirigido, a través de un escrito, a la Delegación provincial de Cultura para que arregle el claustro, cuyas paredes se están cayendo a causa del paso de los años y de la presencia de humedades.
«El claustro presenta humedades por las fugas de los aljibes, que fueron a parar a las paredes, pero los muros no presentan derrumbe. Un día, la ex delegada de Cultura, Bibiana Aído, visitó el trabajo de las obras en la cubierta y en la estructura del conjunto de la escalera y se percató de las humedades, proponiendo la elaboración de un proyecto para eliminarlas. Pero al irse y al ser éste un mes inhábil, no hemos tenido contestación a nuestro escrito», aseveró el prior de la orden Pascual.
Este espacio conventual sólo se reformado en tres ocasiones dentro de su dilatada historia. La primera fue tras el incendio del templo en el año 31, seguido de la explosión de Cádiz de 1947, siendo intervenido por Regiones Devastadas, y la última en el año 1992.
Una zona conventual de estilo barroco, fechada hacia 1660, que se organiza en cuatro crujías (cada uno de los lados del claustro) con tres cuerpos cada una. El primero con columnas toscanas de mármol blanco, que sustentan arcos de medio punto; el segundo, articulado mediante pilastras, entre las que se abren balcones de marco moldurado rematados con frontones curvos y triangulares y el último con remates adintelados y arcos rebajados. Completan el conjunto cuatro brocales de pozo, en mármol blanco italiano, con escudos dominicos y franciscanos en sus frentes.
A su vez, los dominicos están a punto de recibir totalmente acabada las obras de la escalera principal y la cubierta del torreón conventual, después de la rehabilitación realizada por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, en un acto que se prevé para el próximo mes de septiembre cuando la nueva delegada provincial del área, Dolores Caballero, presente el espacio rehabilitado del convento dominico, un inmueble declarado Bien de Interés Cultural en el año 1987.
Mejora en la cubierta
Las obras se centraron prioritariamente sobre la cubierta y su estructura, sustituyéndo y evitando el deterioro que estaba afectando al conjunto de la escalera. El proyecto de intervención y dirección principal de las obras fue redactado por el arquitecto José Luis Pérez Sanz, y la empresa adjudicataria fue Construcciones Manzano. El presupuesto de la intervención ascendió a 163.105 euros.
En las obras se recuperó la estructura y la construcción de una cubierta a cuatro aguas con similares características constructivas y formales a las originarias de la edificación. Asimismo, se ejecutó el resanado de las grietas y fisuras existentes, mediante operaciones de consolidación y eliminación de posibilidades que afectan al suelo. Por último, se llevaron a cabo la limpieza y el resanado de los revestimientos afectados por la reconstrucción.
FUENTE: LA VOZ DIGITAL
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