domingo, 03 de septiembre de 2006
Por INRI_GADITANO a las 22:37 | Arte Cofrade
La capital gaditana cuenta con multitud de iglesias que la engrandecen con su patrimonio y sus estilos arquitectónicos. Cada rincón de la trimilenaria ciudad está lleno de arte y encanto y los gaditanos se pueden sentir satisfechos de poder realizar un recorrido turístico donde se encontrarán todos los estilos en unos templos cargados también de historia. La parroquia de Santa Cruz fue varios años la Catedral de Cádiz.
Cádiz posee un valioso patrimonio artístico que se expone en cada rincón de la ciudad. Las iglesias gaditanas asientan este patrimonio engrandeciéndolo con sus fachadas e interiores, convirtiendo así a la Tacita de Plata en una ciudad cargada de historia y arte.
Una de las primeras iglesias con la que contó la capital gaditana fue la de Santa María. Ésta se encuentra situada en el barrio que da su nombre y fue fundada en el siglo XVII, ya que el primitivo convento de Santa María fue casi destruido por el saqueo francés de 1596. El edificio actual es de estilo manierista y barroco y su interior es de planta de cruz latina, con una nave cubierta con bóveda de cañón y arcos fajones. El crucero tiene una cúpula de casetones sobre pechinas. La portada presenta un primer cuerpo con dos pares de columnas toscanas con hornacinas en los intercolumnios, culminando este primer cuerpo con un entablamento clásico. El segundo, con mas hornacinas, se cubre con un frontón triangular y sobre éste descansa la torre, con base y chapitel cubierto de azulejos.
Otra de las iglesias más antiguas que existen en Cádiz es la de San Francisco, situada en la plaza del mismo nombre. Pertenece al siglo XVI y es de estilo barroco. Ha sido muy reformada, de su traza primitiva sólo se conserva la capilla de bóveda esquifada que da a la puerta lateral y la capilla de la Virgen de la Paz cubierta con cúpula sobre trompas. La iglesia es de planta rectangular con una sola nave y capillas laterales y la cubierta es de bóveda de cañón. Sobre el presbiterio se encuentra una falsa cúpula y pechinas que resultan al exterior un cimborrio.
Por otro lado, una de las iglesias más cercanas a la Catedral es la de Santiago, ya que está situada en la Plaza de Pío XII. La traza del templo se debe al jesuita Alonso Romero, y la obra debió estar finalizada hacia 1647. Las fachadas están decoradas con pilastras pareadas de orden jónico y consta de una torre de dos cuerpos con remate bulboso. Este templo cabalga entre dos estilos: manierismo y barroco.
Otras iglesias pertenecientes al siglo XVII son la de la Merced y la de San Agustín. Ésta es de estilo manierista tardío y consta de tres naves; el patio, hoy de un instituto de bachillerato, está compuesto por cuatro pórticos de columnas toscanas de mármol, los dos cuerpo superiores presentan vanos adintelados.
Otro de los templos más demandados por los gaditanos es el de San Antonio, ya que en su interior cuenta con importantes obras artísticas de pintura, orfebrería y esculturas como el Señor del Patio y San Judas Tadeo. El templo se finalizó en 1669. Es de planta de cruz latina inserta en un rectángulo, con tres naves divididas en tramos por pilastras. Su fachada y las torres fueron renovadas a mediados del siglo XIX por Fernando Ortiz de Vierna, al que se debe también la Capilla del Sagrario de estilo neorrenacentista. En la fachada queda la portada original de estilo barroco, con dos cuerpos, el inferior con columnas de orden corintio y el superior con una hornacina con la imagen del santo titular y de columnas salomónicas.
La iglesia de la Conversión de San Pablo se encuentra en la céntrica calle Ancha. El templo fue construido entre 1679 y 1698 por Benjumeda, según planos de Torcuato Cayón. Es de estilo neoclásico y tiene una sola nave cubierta con bóveda de cañón y fajones. Sobre la capilla mayor hay una cúpula sobre pechinas y los muros se decoran con pilastras toscanas adosadas. En el interior los retablos son de mármoles de colores en los órdenes corintio y compuesto.
Tanto la iglesia de Santo Domingo como la de Santa Cruz pertenecen al siglo XVII. Ambas son de estilo tardomanierista y se encuentran en pleno centro de Cádiz. La iglesia dominica se construyó a mediados del siglo XVII. Es obra de Antón Martín Calafate y Bartolomé Ruiz. Es de planta de cruz latina, jesuística, con cubierta de bóveda de cañón en la nave central y de arista en las laterales, el crucero está cubierto por una cúpula sobre pechinas.
Hasta 1838, la iglesia de Santa Cruz fue la Catedral de Cádiz. En la actualidad es conocida también como la Catedral Vieja. La construcción actual debe su proyecto a Cristóbal de Rojas y fue finalizada en 1602. Es de planta rectangular, con falso crucero y tres naves separadas por columnas de orden toscano y arcos peraltados de medio punto.
Una de los templos más especiales para los gaditanos es el de Nuestra Señora de la Palma. Esta capilla fue fundada por el capuchino fray Pablo de Cádiz, pero un incendio en 1754 hizo que el templo se volviera a levantar, siendo bendecido en 1768. Es de estilo barroco, con cubierta de bóveda encamonada, con falsa cúpula y lunetos en el interior y tejas al exterior.
En la calle Sagasta se encuentran dos de las iglesias más destacadas del siglo XVIII, la de San Lorenzo y la de la Divina Pastora. La primera fue obra de Juan A. López de Algarín y es de estilo barroco. Tiene planta de cruz latina con amplio crucero y la nave principal se cubre con una bóveda de cañón de arcos fajones y lunetos, el crucero con cúpula semiesférica sobre tambor y pechinas. En cambio, la iglesia de la Divina Pastora fue fundada en 1733 por el capuchino fray Isidoro de Sevilla. Tiene planta de cruz griega, con cúpula sobre pechinas y bóvedas de cañón en el presbiterio. Destaca por su torre espadaña y el trasdosado de la cúpula en teja vidriada y policromada. Es de estilo barroco con influencias americanistas.
Una de las iglesias que más exterioriza el arte barroco es la del Carmen. Se trata de una obra comenzada en 1743 y bendecida en 1762, dirigida por el alarife José Bolaños Jiménez. Es de planta de cruz latina: la nave central es más alta que las laterales que están configuradas por numerosas capillas de patronato. La principal se cubre con bóveda de cañón y en el crucero hay una cúpula gallonada sobre pechinas. Sus retablos son de madera sobredorada de estilo rococó. Son dignas de mención las dos espadañas que coronan la fachada, donde se muestra toda la fantasía de la decoración barroca.
Entre las iglesias más visitadas por los amantes del arte es la del Rosario, ya que se encuentra enlazada con el Oratorio de la Santa Cueva. En el siglo XVI se levantó un modesto oratorio que en 1787 se convirtió en parroquia y en 1793 fue reformada gracias al marqués de Valdeiñigo. El proyecto del templo actual es de Torcuato Cayón y la ejecución de Torcuato Benjumeda. Es de estilo neoclásico, con planta de cruz latina y capillas que conforman dos naves laterales de menor altura. A partir de un sótano aparecido bajo esta parroquia, se construyó en 1781 la Santa Cueva. los planos fueron encargados a Torcuato Cayón, pero la obra fue terminada por Torcuato Benjumeda. Es un espacio artístico digno de ver, ya que expone un magnífico patrimonio eclesiástico. En su fachada sobresalen las grandes pilastras adosadas de orden toscano. En el interior, la planta baja dedicada a la Pasión, tiene planta de salón, con tres naves separadas por pilares y cubierta por bóveda de lunetos con arcos fajones rebajados. La planta superior, dedicada al Santísimo Sacramento, fue finalizada en 1796. Son de destacar las tres pinturas de Goya, la de González Velázquez y la de José Camarón.
Una de las zonas más recordadas de por vida por los gaditanos es la Plaza de San Felipe donde se encuentra el oratorio que recibe su nombre, lugar en el que se promulgó la Constitución del 12. El templo de planta elíptica construido entre 1685 y 1719, según planos del alarife Blas Díaz. Su cúpula, encamonada,de doble tramo y con ocho ventanales se rehizo tras el terremoto de 1755 por el maestro Pedro Afanador en 1764. Su retablo mayor presenta una de las mejores obras del pintor Murillo, La Inmaculada Concepción. En su exterior, las lápidas conmemoran el centenario de las Cortes de Cádiz.
Otro templo que construyó Torcuato Benjumeda fue el de San José, finalizado en 1787. Está situado en los extramuros de la ciudad. Tiene planta de salón, de tres naves, separadas por pilares decorados con pilastras jónicas. El crucero se cubre con una cúpula sobre tambor y pechinas. La nave principal se cubre con bóveda de cañón y lunetos y los laterales con bóvedas vaídas. Es de estilo neoclásico y su exterior es de piedra vista con zonas escaladas, presenta dos torres gemelas en su fachada principal que se decora con cuatro pilastras jónicas con guirnaldas.
Por su parte, una de las iglesias mejor situada es la de San Juan de Dios, ya que se encuentra junto al Ayuntamiento y en la plaza que lleva su nombre. Es de estilo barroco, con planta de cruz griega inserta en un cuadrado; sobre el crucero tiene una cúpula y las naves laterales se cubren con bóveda de arista. Las portadas son neoclásicas y su torre está situada en ángulo con las fachadas exteriores. Presenta una decoración de pilastras jónicas adosadas y mármoles italianos coronada con un chapitel bulboso, obra de Torcuato Cayón en 1768.
Una de las iglesias más sobrias existentes en Cádiz es la del Santo Ángel. Es de estilo neoclásico y tiene planta de salón con tres naves iguales separadas por pilastras cruciformes. En su fachada presenta pilastras adosadas de orden toscano. Para finalizar, cabe destacar que el acceso a todos estos templos es gratuito. Es por ello que siempre están llenos de visitantes que aprecian el arte eclesiástico con el que cuenta esta ciudad con más de 3.000 años de historia, engrandeciendo así su patrimonio.
Una seo con gran movimiento barroco
la Catedral de Cádiz es uno de los templos más destacados de la ciudad por su gran tamaño y su mezcla de estilos arquitectónicos. Está situada en la plaza que recibe su nombre y en el suelo de ésta, se encuentra la planta de la propia Catedral. Todos los visitantes que llegan a la ciudad hacen una parada obligatoria frente a este templo para disfrutar de su maravilloso movimiento barroco, entre otras cosas.
Se trata de un templo de grandes proporciones, comenzado a construir en 1722 y finalizado en 1853; en su prolongada gestación intervinieron los siguientes arquitectos: Vicente Acero hasta 1729, Gaspar Cayón hasta 1759, Torcuato Cayón hasta 1783, Miguel Olivares, José Prat, Manuel Machuca (1790-96) y Juan Daura(1832-1853).
Esta gran cantidad de arquitectos explica suficientemente la mezcla de estilos: barroco en su planta y alzado interior hasta los capiteles, rococó en su ornamentación, principalmente en el friso del primer cuerpo, y neoclásico en el cascarón de la fachada principal, cúpula y torres.
Se trata de un templo de tres naves, con girola circular. La fachada es muy movida, con un cuerpo central y dos torres que no pertenecen al proyecto inicial de Acero. Este templo cuenta con un maravilloso museo en el que se expone todo el patrimonio artístico eclesiástico que posee dicha Catedral. Es por eso que, no hay ningún visitante que se marche de La Tacita de Plata sin contemplar este maravilloso espacio artístico.
La Catedral de Cádiz alberga numerosas obras de arte de gran valor, ya que algunas son más antiguas que el propio templo y residían originalmente en la Catedral Vieja. Fue a partir del siglo XVIII cuando se sustrayeron del viejo templo, posiblemente la más rica iglesia de la ciudad hasta entonces. Puede decirse que el templo actual, junto con otros es el último eslabón de la cadena de las grandes catedrales españolas.
FUENTE: PUBLICACIONES DEL SUR
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