jueves, 07 de septiembre de 2006
Por INRI_GADITANO a las 7:49 | Iglesia
La oposición municipal y las diferencias dentro de la Diócesis hacen tambalear la 'propuesta estrella' del Gobierno autonómico para el Bicentenario
No está descartado del todo, pero sí "congelado". Con casi la misma suerte que la Constitución del Doce, la carta magna que quiere conmemorar. El gran proyecto cultural de la Junta para celebrar en Cádiz el Bicentenario de La Pepa está a punto de expirar. Así lo han explicado a Diario de Cádiz fuentes cercanas al Gobierno andaluz, que no obstante precisaron que la reunión entre el presidente de la Junta, Manuel Chaves, y el obispo de Cádiz, Antonio Ceballos, sí se va a celebrar. El Gobierno autonómico quería convertir el Oratorio de San Felipe Neri, de propiedad de la Diócesis, en un gran centro de estudios constitucionales con el que recordar la primera Constitución española desde la misma sede en la que se aprobó, y para lo que era necesario la cesión por parte de la Iglesia.
Aunque las conversaciones estaban muy avanzadas, y el acuerdo entre las dos partes se daba por hecho, la oposición a la desacralización que han liderado varios fieles y que ha sido apoyada por el Ayuntamiento de Cádiz ha desanimado al Gobierno andaluz, que no quiere verse envuelto en ningún tipo de polémica con la Iglesia.
"Lo que no vamos a hacer es presionar a la Diócesis ni provocar ningún tipo de división en su seno", explicaron ayer fuentes socialista, que mostraron el "asombro" y la "desilusión" que ha causado en la Junta el rechazo a su propuesta.
Si la Junta ya había comenzado a dudar de este proyecto en la primavera pasada, el asunto que ha podido dar al traste con todo ello es la posición del Ayuntamiento. En principio, algunos de sus concejales se opusieron públicamente a que la Diócesis desacralizara el templo, aunque posteriormente el Ayuntamiento también quiso participar en el proyecto, argumentando que el suelo del colegio es municipal. Y es que el centro de estudios constitucionales incluiría al Oratorio propiamente dicho –es decir, la sede de las Cortes de 1812– y los edificios anexos, de ahí que en último término la participación municipal se hacía rigurosamente necesaria. Algunas manifestaciones de padres de alumnos de este colegio, adelantando protestas en caso de traslado, ha cargado de razón a quienes en la Junta ya opinaban que la fuerte inversión que ellos preveían iría acompañada no de un claro apoyo ciudadano, sino de una oposición, sino general, sí muy vehemente.
Todo ello, unido a la polémica en torno a la desacralización, ha provocado que desde el Gobierno andaluz se haya dejado de ver esta propuesta con la ilusión de los primeros días.
Básicamente, el acuerdo del Oratorio con la Administración andaluza se iba a plasmar en un convenio mediante el cual la Iglesia cedía los edificios para su rehabilitación y para albergar el centro de estudios, mientras que la Junta se comprometía a financiar la construcción de varias iglesias en la ciudad y en la Bahía. El Obispado había visto con muy buenos ojos esta idea, ya que necesita nuevos templos en lugares donde la población está creciendo, mientras que en el Oratorio ya sólo se celebra una misa el domingo a las 13, 30 horas. Operaciones similares se han realizado en otras diócesis sin mayores problemas: en Bilbao, por ejemplo, acaba de abrir el Museo de Reproducciones Artísticas en una antigua iglesia del casco viejo.
Aunque los opositores al proyecto de la Junta han puesto el acento en la desacralización, lo cierto es que el Gobierno andaluz no contemplaba esta transformación como absolutamente necesaria. De hecho, la sede de la Presidencia de la Junta, el Palacio de San Telmo de Sevilla, que había sido seminario, no ha sido desacralizado por completo.
FUENTE: DIARIO DE CADIZ
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