lunes, 11 de diciembre de 2006

La Diócesis no impulsa la apertura de los templos e impide la llegada de ayudas a través de los fiel

Por INRI_GADITANO a las 7:28 | Iglesia
La mayoría de las iglesias y parroquias del centro permanecen cerradas casi toda la jornada y nose permite a los devotos a entrar en capillas para orar y dar alguna limosna

El patrimonio de la Diócesis de Cádiz y Ceuta en la capital está sufriendo un importante deterioro que sólo puede ser subsanado con importantes obras de restauración. Iglesias como la Divina Pastora, La Palma, el Oratorio de San Felipe o San Antonio, entre otras, necesitan actuaciones urgentes que no permitan que el templo quede destrozado y que debe costear la Diócesis. Sin embargo, el coste de los trabajos son millonarios y la Iglesia de Cádiz no puede financiar el presupuesto final. Además del dinero con el que puede contar el Obispado, también cuenta con convenios de colaboración que financian estas estas actuaciones.

Sin embargo, otra manera de obtener ayudas es a través de las donaciones de los fieles y de los turistas. En iglesias como San Francisco, San Agustín o La Palma, las actuaciones que han tenido que venir realizándose en los últimos años se han costeado, parte, con las limosnas de aquellos que entran en los templos. Éstos permanecen durante toda la jornada abiertos, lo que permite las visitas constantes.

A ratos

Otras parroquias como San Lorenzo, Santa Cruz o la parroquia del Carmen abren sólo en horario de eucaristía o durante los cultos de alguna hermandad que tenga su sede canónica. Esto limita la entrada, no sólo de devotos, sino de curiosos que suelen donar algo al templo.

Es difícil acceder a parroquias e iglesias como Santiago Apóstol, Divina Pastora, La Castrense o La Merced. Esto, además, motiva que los hermanos de las cofradías se desliguen de sus hermandades, ante la imposibilidad de ver a sus titulares y participar de la vida de hermandad, además de provocar la pérdida de fieles.

También se hacen poco atractivas para los gaditanos que desean celebrar un matrimonio eclesiástico. De ahí que las iglesias más demandadas sean las que, generalmente, permanecen abiertas al público. La celebración de una boda en un templo supone unos ingresos extras para cualquier parroquia.

De visita

Si en ciudades como Sevilla, Córdoba o Jerez han sabido aprovechar el patrimonio eclesiástico como atractivo turístico, en Cádiz se está desaprovechando este filón. Así, cualquier turistas que llegue un día la plaza de San Juan de Dios y recorra el centro sólo podrá conocer la Catedral, Santa Cruz -si es viernes-, La Palma -antes de estar en obras-, Santa Catalina, San Francisco, San Pablo, San Antonio -sólo por la zona lateral, donde se encuentra San Judas Tadeo- y San Agustín.

El visitante deja de conocer bellezas como el monasterio de las Descalzas, la parroquia de la Divina Pastora, el convento de Santa María presidido por la imagen del Nazareno, o la parroquia del Rosario, junto a la Santa Cueva. Un gran número de edificios que podrían convertirse en verdaderos hitos de la Diócesis de Cádiz y Ceuta y que proporcionaría ayudas económicas y mayor devoción de los fieles.

FUENTE: LA VOZ DIGITAL

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