miércoles, 10 de enero de 2007
Por Ercofrade a las 15:10 | Cofradias de Penitencia
La cofradía y el Obispado eran conscientes del problema desde hace algunos años, pero no ha sido hasta ahora cuando la iglesia de San Pablo ha perdido finalmente el uso que venía realizando en el edificio colindante, que va a ser rehabilitado por la delegación de Urbanismo del Ayuntamiento de Cádiz.
La intervención en el inmueble comenzó hace unos días, obligando previamente a la hermandad a desalojar todas las dependencias que ha venido utilizando en los últimos años. Se da la circunstancia de que Ecce–Homo carece de cualquier otro local que complemente su labor diaria o que se destine a la conservación de su patrimonio. Por ello, la corporación del Martes Santo se ha visto obligada a almacenar todos los enseres en los coros de la iglesia, según explica el hermano mayor, José Luis Rodríguez.
Mientras duren las obras en la casa anexa, que en otros tiempos fuera un convento y posteriormente sede del Consejo de Hermandades, la cofradía de Ecce–Homo se ha quedado sin dependencia alguna en la que desarrollar su labor. Esta es una circunstancia que preocupa a su junta de gobierno, “ya que la vida de hermandad que venimos desarrollando en los últimos años se ve mermada”, explica Rodríguez, que muestra una especial preocupación por el grupo de jóvenes que estaba participando activamente. Por este motivo, han solicitado colaboración al Ayuntamiento y al Obispado para que les cedan un local al menos mientras duren las obras “y aunque paguemos un alquiler por ello, ya que los precios que piden en los locales que hemos buscado son excesivos para una cofradía”.
La salida procesional del Martes Santo es un aspecto que también preocupa en exceso a la hermandad, que anoche mismo tenía previsto celebrar junta de gobierno para abordar este asunto. La falta de espacio y las pequeñas dimensiones del templo dificulta en exceso la organización del cortejo, “que será un jaleo”, según el hermano mayor. “La entrada y salida sólo se podrá hacer por la iglesia y las cuadrillas tendrán que organizarse en la calle”, añade.
Por su parte, el rector de San Pablo, Jesús García Cornejo, reconocía ayer que las obras traerán “incomodidad e inquietud”, alertando de la posibilidad de que la estructura quedara dañada. Rector y hermano mayor coinciden en lamentarse de la mala gestión del Obispado al vender la finca y de la oportunidad perdida por la cofradía para hacerse con ella, respectivamente, lo cual hubiera evitado estos problemas.
No obstante, una vez finalicen las obras la Iglesia conservará la sacristía y el despacho del rector, así como otras dos dependencias que podrán utilizarse por la hermandad y cuya rehabilitación está incluida en el proyecto. Asimismo, García Cornejo explica que se va a resanar la fachada del templo y se va a pintar el interior.
Fruto de esta actuación, no se descarta que la iglesia de San Pablo tenga que cerrar sus puertas, aunque el rector confía en que “cuando llegue el momento, si llega, sea por un espacio de tiempo muy breve.
FUENTE: DIARIO DE CADIZ
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