Los propietarios llegaron a un acuerdo con el Obispado para pintar la fachada y el interior El edificio parroquial está siendo rehabilitado
Los nuevos propietarios de la finca ubicada en el número 34 de la calle Ancha han iniciado las obras de rehabilitación del edificio. Tras retirar todos los escombros que existían en su interior, en esta semana se han iniciado los trabajos de recuperación de todas las habitaciones.
Esta finca fue adquirida al Obispado de Cádiz y Ceuta hace dos años, según confirmaron desde la Delegación de Patrimonio de la Diócesis. En el contrato de compra-venta de la finca, los nuevos propietarios se comprometieron por escrito, una vez finalizada la obra de recuperación de la finca y por las molestias causadas, a pintar la fachada de la iglesia de la Conversión de San Pablo y a arreglar las grietas y pintar el interior del templo (contiguo al edificio).
Uso de la planta baja
Asimismo, el contrato señalaba que el Obispado de Cádiz y Ceuta sería dueño del «suelo sin vuelo». Esta figura jurídica significa que la Iglesia podría hacer uso de la planta baja, aunque no de las plantas superiores, según explicaron desde la Oficina de Patrimonio de la Diócesis.
Cuando la actuación esté finalizada, los miembros que conforman la comunidad de San Pablo podrán usar la planta baja y el patio, del que a su vez también pueden disfrutar los inquilinos de las fincas aledañas.
Las obras de rehabilitación de la finca número 34 de la calle Ancha no afectarán a la actividad del templo, que seguirá celebrando los cultos en el horario habitual estipulado. La actuación tampoco afectará a la salida procesional el Martes Santo de la archicofradía de Nuestro Padre Jesús del Ecce-Homo, María Santísima de las Angustias y San Juan Evangelista.
El grupo joven de la cofradía también seguirá realizando las tardes de los viernes y los fines de semana las visitas guiadas a la iglesia ubicada en el centro de la ciudad. Próximamente también comenzarán las obras en la iglesia de San Agustín para la instalación de un ascensor en las habitaciones parroquiales del templo.
FUENTE: LA VOZ DE CADIZ