miércoles, 04 de abril de 2007
Por INRI_GADITANO a las 8:50 | Noticias de la Provincia
La noche del Martes Santo barbateño desde principios de los años setenta del anterior siglo se llama Oración del Huerto. Es una cita especial en la Semana Mayor por la espectacularidad de su paso de misterio donde podemos observar un año más a Cristo orando con el ángel que le conforta mientras San Pedro, San Juan y Santiago duermen ausentes del sufrimiento del Señor y Maestro dentro de un marco fruto del imaginero sevillano Juan Abascal Fuentes.
Sin embargo, la lluvia se presentó justo cuando el paso de misterio llevaba alrededor de cinco minutos en la calle. El paso de la Virgen de Gracia y Esperanza aún no había salido del templo.
Ante esta situación, los cargadores del Cristo empezaron a dar marcha atrás, pero pararon al cesar el chubasco que ya había deslucido la noche del Martes Santo.
La miembros de la junta de gobierno de la hermandad tuvieron que tomar una decisión en la misma parroquia, tras pedir los partes metereológicos que precedían posibles chubascos tormentosos. Entre las alternativas decidieron finalmente acortar el recorrido pasando por la Carrera Oficial en la calle Agustín Varo y coger a la derecha la Avenida del Generalísimo, para enfilar la plaza de la Inmaculada y al templo. Pasados unos diez minutos el cortejo se puso de nuevo en marcha esperando que la decisión tomada fuese la acertada y la lluvia no le volviera a sorprender.
Antes de la salida procesional, todavía en el templo, la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Oración del Huerto rindió homenaje póstumo a Manuel Guisado Rodríguez, primer capataz que dirigió el paso del titular de esta cofradía tras su cambio de ruedas a cargaores, acto en el que estuvieron presentes algunos familiares del finado que recibieron emocionados un recuerdo de esta Hermandad. La primera levantá de la noche, precisamente, la realizó el hijo del fallecido, miembro de la banda de música del Nazareno de San Fernando.
A las diez de la noche la Hermandad del Cristo en su Oración en el Huerto y María Santísima de Gracia y Esperanza comenzaba su estación penitencial por las calles de Barbate acompañados de un centenar de hermanos vistiendo hábitos color hueso y antifaz y capa verde olivo.
Asimismo acompañaban a esta Hermandad representaciones de las restantes cofradías barbateñas, del consejo local de hermandades y cofradías y la presidencia de su director espiritual y párroco de San Paulino, Fernando María Campos Rosa, junto a una representación del equipo de gobierno.
Los bellos y pesados tronos iban exornados con claveles rojos el de misterio, y claveles y gerberas blancas el de la Virgen de Gracia y Esperanza, imagen de candelero realizada también por Juan Abascal, paso que procesiona sin palio, convirtiéndose la luna y las estrellas nocturnas en el techo más bello posible.
Este año, por la reducción del itinerario, no se ha podido vivir lo que es la espectacular y difícil subida por la Cuesta de Vázquez Mella, donde los cargadores de San Fernando hacen un esfuerzo monumental.
FUENTE: DIARIO DE CADIZ
Comentarios