miércoles, 04 de abril de 2007
Por INRI_GADITANO a las 10:39 | Cofradias de Penitencia
La cofradía militar decidió, aunque con tristeza, no salir a la calle para hacer su estación de penitencia
Desde primeras horas de la mañana los miembros de la junta de gobierno de la Cofradía de Piedad miraban al cielo. La incertidumbre sobre la meteorología centraba el tema de conversación entre la junta y los hermanos de la cofradía de la iglesia de Santiago Apóstol. Los primeros partes llegaron a las manos de la junta de gobierno y presagiaban lo peor: las probabilidades de lluvia aumentaban según avanzaba el día. Después de una pequeña reunión, el hermano mayor de la cofradía, Francisco Molina, se puso en contacto con el resto de corporaciones que procesionaban el Martes Santo para tomar una decisión.
La reunión se produjo a las dos de la tarde en la casa de Nuestro Padre Jesús del Ecce-Homo, San Pablo. Tres de los cuatro hermanos mayores decidieron salir a la calle, mientras una hermandad se quedaba en su templo. Ésta era la Cofradía de Piedad, que a las 16 horas comunicaba su decisión al Consejo Local de Hermandades. De este modo, el resto de las hermandades también podrían adelantar el paso y llegar antes a Catedral y, en el caso de lluvia, a su templo por el camino más corto.
A las 17.30 horas los hermanos de fila y los cargadores se acercaban hasta la iglesia de Santiago y al seminario de San Bartolomé, donde estaban citadas las cuadrillas.
Cuando todos los hermanos estuvieron en el interior del templo el hermano mayor, Francisco Molina, anunciaba la decisión tomada «por unanimidad» por la junta de gobierno de no realizar la salida procesional este Martes Santo. Eran las 17.55 horas.
Molina señaló minutos antes que los «partes meteorológicos eran muy negativos, pues a la hora que anunciaban los chubascos la cofradía estaría en la Carrera Oficial y no podríamos ni volver a casa ni refugiarnos en ningún templo».
En el templo
Desde el púlpito de la iglesia de Santiago, el hermano mayor de la cofradía añadió a sus hermanos que «era una triste noticia para la junta de gobierno y para todos. Lamentamos la decisión, pero creíamos que poníamos en serio peligro el patrimonio de la hermandad. Siento haberlo comunicado».
El director espiritual de la hermandad, Fernando Marrero se dispuso a leer parte de la Lectura de la Pasión, «porque al escuchar la Palabra de Dios es el mismo sentimiento que acompañar a los titulares por las calles de Cádiz».
A las 18.20 finalizó el acto de la Cofradía de la Piedad para los hermanos y se abrieron las puertas del templo para que los cofrades pudiesen admirar los dos preciosos pasos, el presidido por el Cristo de la Piedad y el paso de palio de María Santísima de las Lágrimas.
Con El Caído
La junta de gobierno de la Cofradía de Piedad decidió recibir a la cofradía de El Caído a su paso por la iglesia de Santiago. En la puerta de la calle Compañía los hermanos esperaron el paso del cortejo de la hermandad universitaria, que había adelantado la hora de llegada a la Catedral por temor a la lluvia.El acto fue muy emotivo porque ambas cofradías del Martes Santo estaban condicionadas por las previsiones meteorológicas, aunque una decidió quedarse en su templo y la otra salir a la calle a pesar de la posible aparición de chubascos.
Una vez que el cortejo llegó a la Catedral, la iglesia de Santiago siguió abierta para la entrada de los fieles. A partir de las 20 horas, las cuadrillas de cargadores procedieron al movimiento de los pasos y colocarlos en uno de los laterales del templo, dejando espacio al paso de las Congregaciones Marianas Ecce Mater Tua.
Año cofrade difícil
La cofradía ha vivido durante este año varios momentos difíciles, sobre todo después de producirse filtraciones en la casa de hermandad, el techo se desplomase por una tubería y se trasladasen a una secretaría de la hermandad en la calle Magistral Cabrera, que fue inaugurada en el mes de diciembre de 2006.
Los enseres no sufrieron daños aunque la preocupación era patente entre los miembros de junta. De hecho, el cabildo de elecciones celebrado el pasado mes octubre se tuvo que celebrar en la sacristía de la iglesia de Santiago, además de la entrega del martillo del capataz del paso de misterio. Sin duda un año cofrade muy complicado para Piedad.
FUENTE: LA VOZ DIGITAL
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