miércoles, 04 de abril de 2007

Los universitarios desafían a las lluvias

Por INRI_GADITANO a las 10:41 | Cofradias de Penitencia
La cofradía más joven del día decidió realizar su salida procesional mirando al cielo constantemente

Después de varias reuniones de los miembros de la junta de gobierno de la Cofradía del Caído, a las 16.30 horas se decidía abrir las puertas de la capilla de Jesús Caído en la avenida Duque de Nájera. Las tres cruces de guías de la hermandad abrían el cortejo formado por 400 hermanos, muchos de ellos monaguillos que acompañaban tanto al paso de misterio como al paso de Nuestra Señora de los Desamparados.

Como ya es tradicional, la cofradía estuvo acompañada por la representación de la Universidad de Cádiz. Además, la delegada de Educación del Ayuntamiento de Cádiz, Eloísa Zillberman y miembros de la comunidad marianista de Cádiz, e incluso miembros de la Academia de Policía Nacional de Ávila vestida de gala.

A las 16.40 el paso de Jesús Caído sobrepasaba el dintel de la pequeña puerta de la capilla de la cofradía y que, muy pronto, será rehabilitada. Después de la maniobra de salida dirigida por el capataz, Mauricio García, que este año entrega el martillo, a las 16.45 horas, el paso tomaba el camino hasta la calle San Rafael a los sones de la marcha Jesús Desamparado, mientras que el hermano mayor de la cofradía, Pedro Pablo Reynoso, lloraba en el interior de la capilla.

Tras la formación de los tramos de hermanos que acompañaban a María Santísima de los Desamparados, los hermanos cargadores hicieron la maniobra para bajar, primero, a la Virgen del altar y después, sacarla en la calle a las 16.55 horas. En homenaje al fallecido maestro Antonio Escobar, la cofradía pidió a la banda de música de María Santísima de la Victoria de Sevilla que interpretase la marcha Jesús Caído para abrir el paso procesional del paso de la Virgen.

Por el hospital

La imagen de Jesús Caído volvió a acudir a su cita con los enfermos sus familiares en el hospital de San Rafael. Después de tomar la calle Benito Pérez Galdós, a las 17.15 horas tomaba el arco de la calle San Rafael. Desde las ventanas del centro hospitalario miraban con esperanza la imagen del Señor que este año llevaba una nueva túnica de color granate.

En la calle San Rafael dos saeteros cantaron sus oraciones al Señor, recibiendo el aplauso de los numerosos cofrades que se encontraban en el barrio del Mentidero.

La lluvia

La junta de gobierno de la Cofradía de El Caído había decidido adelantar su llegada a la Catedral de Cádiz porque el primer parte meteorológico consultado anunciaba lluvias a las 20 horas. Una vez en el interior de la Seo, la junta de gobierno consultaría un nuevo parte para decidir si seguía por Carrera Oficial o por el camino más corto.

Sin embargo, los partes eran positivos, aunque la amenaza de lluvia seguía presente. La cofradía tardó más de una hora y media hasta llegar a la plaza del Palillero.

Con la marcha Nazareno del Amor el paso de misterio entró en la plaza ante la presencia de numerosos cofrades que ya se habían acomodado en las sillas de la Carrera Oficial.

Una vez pasada la calle Ancha, la hermandad aligeró el paso por el riesgos de chubascos y evitar que se deteriorasen los enseres y el patrimonio de la corporación. Este año también entrenaba el fajín bordado de María Santísima de los Desamparados que lucía una corona de Reina, la misma que estrenó durante la Magna Mariana celebrada en octubre del año 2005.

FUENTE: LA VOZ DIGITAL

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