jueves, 05 de abril de 2007

"Salve, Regina" desde El Caminito

Por INRI_GADITANO a las 23:59 | Cofradias de Penitencia
La grandeza del barrio de San Carlos en el momento en el que sale a la calle la Virgen de las Angustias, fue ayer una gloriosa realidad un año más cuando la tarde del Miércoles Santo está a punto de expirar. Recogimiento en el número 25 de la calle Isabel la Católica, la Capilla de El Caminito, y en la plaza de Argüelles, donde los nazarenos y la penitencia esperan su momento en la capilla del Corpus Christi y en el Centro Cultural La Lechera, respectivamente. El misterio de la Piedad se enfrenta con crudeza al aire que acompaña al profundo dolor de María. Todo ello con un silencio que se apodera de una zona de la ciudad que nada tiene que ver este día con el ambiente que se respira en Santo Domingo, la Merced y San Felipe.

Para seguir la línea del resto de hermandades de la jornada, El Caminito preparó la salida del único paso de esta cofradía con cierta antelación sobre el horario previsto, quizá temiendo el adelanto de un posible chubasco a primera hora de la madrugada. A las siete y media, la cuadrilla de cargadores de la peña El Pájaro se hizo la foto para el recuerdo ante el paso. Seguidamente comenzaron las maniobras para superar la pequeña puerta, consistente en desmontar la mitad de la cruz, retirar la base sobre la que descansa el manto, y quitar los candelabros traseros, las caídas y las cuatro patas. Todo ello para dejar el canasto casi pegado al suelo. De esta forma, el paso superaba el dintel de la puerta y a medida que se asomaba a la calle por encima de los escalones, los cargadores se fueron metiendo en los palos de carga para girar el paso hacia la Alameda Apodaca. Antes de dar fondo se colocaron las cuatro patas y a partir de ahí se empezó a ubicar todos los enseres retirados anteriormente. Un devoto no pudo contener su ansia por dedicar la primera saeta a las imágenes, lo que hizo mientras el paso se montaba en la calle.

ENCUENTRO CON LAS MONJAS

A pesar de no ser una salida espectacular y vistosa, numeroso público se concentró en los aledaños de Argüelles en busca de un momento de reflexión, ideal ante este misterio. Como el de un miembro de la penitencia que lucía el uniforme de gala del Cuerpo Nacional de Policía y que no pudo evitar la emoción al cumplir una promesa.

Una de las novedades este año se encontraba tras el paso, lugar en el que un nazareno portaba el libro de difuntos, en el cual se recogen los nombres de los hermanos fallecidos.

Pocos minutos antes de las ocho el paso ya estaba totalmente montado y los cargadores dispuestos a dar la primera levantá. Con dos hombres en cada manigueta del centro de la trasera del paso -donde más pesa-, éste se alzó al celeste cielo con elegancia y retando a un aire que provocó un baile del sudario enredado en la cruz.

Quedaba el momento de mayor emoción con las Hermanas del Rebaño de María, de la calle Costa Rica, que rezaron el Salve, Regina, y dedicaron un hermoso canto a las imágenes, que sonó a una nana que una Madre regala a su Hijo desde el dolor de tenerle sin vida sobre sus brazos.

FUENTE: DIARIO DE CADIZ

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