viernes, 06 de abril de 2007

La mujer da un paso hacia delante

Por Desconocido a las 0:14 | Cargadores y Capataces
Derecha alante. Izquierda atrás. Despacio. Éstas fueron las primeras órdenes que dio ayer a su cuadrilla la primera mujer capataz de la Semana Santa gaditana.

Elvira Almagro, que ya dirigió el pasado año la cuadrilla femenina del Beato Diego José de Cádiz, hizo historia en la pasada jornada del Miércoles Santo guiando el paso de San Juan Evangelista, titular de la hermandad del Santísimo Cristo de Las Aguas y Nuestra Señora de La Luz. Un paso que, también por primera vez, fue ayer cargado por mujeres, aunque la mayoría de ellas con experiencia en estas lides, pues muchos de esos hombros han portado al Beato Diego en la festividad del Corpus del barrio del Mentidero. E incluso algunas participaron en esa primera cuadrilla femenina que un Viernes Santo de hace ya una década llevó el palio de la Virgen de la Salud, cotitular de la cofradía de la Sanidad.

Pero el reto de ayer era para la mayoría de estas féminas el más importante de su vida cofrade, y por tal motivo muchas utilizaron la exclamación "¡Llegó el gran día!" como saludo a su llegada al Oratorio de San Felipe Neri, donde su capataz las había citado dos horas antes de la salida procesional.

Inés López, Anabel Fernández y Rafaela Ruiz se confesaban su estado de nerviosismo minutos antes de entrar en la iglesia: "¡Estoy que me salgo del pellejo". "Yo no he podido dormir bien en toda la noche". "Pues yo he estado toda la mañana inquieta, dando vueltas por mi casa", se decían las jóvenes.

Sin embargo, otras cargadoras, como Rocío Mateo, aseguraban estar viviendo el día "con normalidad".

El hermano mayor de la cofradía de Las Aguas, José María Macías, saludó con un abrazo y con la pregunta de "¿Estás nerviosa?" a Elvira Almagro. "Nada, tranquila. Está todo controlado", le sonrió la hermana de Humildad y Paciencia y Prendimiento.

Horas antes de dar la primera levantá con la ayuda del martillo que la cuadrilla del Beato Diego le regaló el pasado año, la capataz manifestaba a este medio estar "muy contenta e ilusionada" ante el hecho de convertirse en la primera mujer capataz de la Semana Mayor gaditana, mérito que en todo momento esta gaditana de 36 años comparte con sus cargadoras: "Tanto las niñas como yo estamos muy ilusionadas y con ganas de hacer las cosas bien. Han confiado en nosotras y no queremos defraudar. Esperamos que todo salga bien".

Un deseo que en ningún momento estas mujeres han querido dejar en manos del azar, y ya el pasado mes de octubre comenzaron a trabajar duro para hacerlo realidad. Ayer, esos ensayos fueron sustituidos por una reunión. La capataz congregó a sus 61 "niñas" -la más joven de 18 años y la mayor de algo más de 40- en una sala del Oratorio para explicarles cómo se iban a efectuar los relevos: "Las que estén en el centro se irán a la calle, y las que estén en el lateral pasarán al centro para que puedan entrar las compañeras. Ésta es la manera más fácil de hacerlo, así que cuando diga relevo, ya sabéis lo que tenéis que hacer. Tened la cabeza fría y pensad bien las cosas antes de hacerlas. Siempre debe haber 40 personas debajo del paso, ¿entendido?". Un tímido sí pronunciado por la mayoría sirvió a Elvira como respuesta.

La gaditana también transmitió a su grupo uno de los consejos que días antes le habían dado a ella: "No podemos confiarnos demasiado y salir con mucha fuerza. El paso pesa y no podemos gastar toda la energía al principio".

Tras estas palabras, las propias cargadoras se aportaron una dosis extra de energía con aplausos y gritos de "¡Ole!" que se dedicaron ellas mismas antes de tallarse y fajarse.

Rozando ya las cuatro y cuarto de la tarde, las cargadoras ocuparon sus puestos en los cuatro palos del paso, aunque realmente hicieron algo más que eso: simbolizaron la integración de la mujer dentro de las hermandades y cofradías gaditanas. De ello fue consciente un hermano de la junta de gobierno de la cofradía de Las Aguas, Bartolomé Sánchez, a quien la capataz le dedicó la primera levantá y éste no pudo evitar emocionarse cuando vio la imagen del San Juan salir por la puerta del Oratorio. "He vivido con ellas los ensayos y sé el reto que esto supone para la cuadrilla y para Elvira. Están preparadas y muy ilusionadas. "¡ Van punteras!", comentó el cofrade mientras se intensificaban los primeros aplausos del público.

Un público que mostró su apoyo a estas mujeres con piropos: "¡Ole las cargadoras buenas!", "¡Ole vuestros ovarios!", y "¡Qué bien lo hacéis!" fueron algunos.

FUENTE: DIARIO DE CADIZ

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