viernes, 06 de abril de 2007
Por INRI_GADITANO a las 0:38 | Cofradias de Penitencia
A las siete y media de la tarde, la primera hermandad de negro de la Semana Santa abría las puertas de la capilla del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz.
Esta cofradía, que se caracteriza por el rigor y seriedad que sus hermanos imponen en las filas del cortejo. Antecedían estos penitentes de túnica de cola negra al único paso de esta hermandad, un calvario clásico en el que aparece Cristo muerto en la Cruz , estando a sus pies la Virgen del Mayor Dolor, San Juan Evangelista, María Magdalena que recoge las gotas de sangre del Redentor en un cáliz y María Salomé y María de Cleofás cosiendo un sudario.
CORTEJO RENOVADO
La segunda hermandad que desde el barrio del Cristo hace estación de penitencia, pudo ver su clásico cortejo aumentado con un libro In Memoriam o de difuntos, donde se inscriben los hermanos fallecidos, y que estuvo escoltado por cuatro cirios antiguos de gasolina, como los que se usaban antiguamente, y de esta manera haciendo partícipes a estos hermanos de la estación penitencial. El hermano que portaba el libro de difuntos llevaba también un báculo de orfebrería realizado en metal dorado y que se veía rematado por una imagen de Jesús Resucitado, realizado por el isleño Juan Carlos García Díaz y Alfonso Oñate.
El paso de misterio que tallara el fallecido Manuel Guzmán Bejarano tendrá una nueva apariencia con un monte policromado. Además, los guardabrisas de este paso aparecieron lisos sin las coronas de orfebrería que lucía en años anteriores, así como un nuevo INRI que remata el madero que sostiene al poderoso crucificado de talla anónimo.
A su vez, la hermandad pudo ver por primera vez en la calle un relicario para el Lignum Crucis, portado por un hermano que también estrenaba el paño que cubría sus hombros realizado en damasco rojo y donado por una hermana de esta cofradía.
MARCHAS CLÁSICAS
El acompañamiento musical de esta hermandad, que corre a cargo de la banda de música municipal de San Fernando se caracteriza por contener piezas clásicas, que se compaginan con marchas de corte fúnebre dedicadas a titulares de hermandades de nuestra ciudad.
Gran relevancia la clásica interpretación de la marcha Santa Vera-Cruz de José Manuel Belizón y La Vera-Cruz de Camilo Pérez Monllor. Ambas composiciones unidas a otras de corte clásico se interpretan en momentos tan emotivos para esta corporación como la salida de la capilla o la bajada de la calle Ancha, ambos lugares repleto de público que acompaña a esta austera hermandad.
ESTACIÓN DE PENITENCIA
Esta hermandad, tiene la singularidad de realizar de forma íntegra una estación de penitencia en la iglesia mayor parroquial, accediendo a ella todos los penitentes del cortejo y el portentoso paso de misterio de la hermandad crucera.
FUENTE: DIARIO DE CADIZ
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