viernes, 06 de abril de 2007
Por INRI_GADITANO a las 0:40 | Cofradias de Penitencia
Cuatro y media de la tarde. Los alrededores de la puerta lateral del convento de Santo Domingo empiezan a llenarse de público. La noticia ha corrido como la pólvora y todo el mundo sabe ya a esa hora que Cigarreras ha adelantado su salida un cuarto de hora (de cinco a cinco menos cuarto) ante el posible riesgo de lluvia que los partes meteorológicos anuncian para la noche del Miércoles Santo.
Un día más, el tiempo condicionó el desarrollo de las procesiones. Una vez comprobado el peligro de la aparición nocturna de aguaceros, Cigarreras, la primera en entrar en carrera oficial, tenía la intención de imprimir un ritmo rápido a su recorrido para evitar disgustos en una recogida que pretendía adelantar respecto a la hora inicialmente prevista.
Aunque el agua podía llegar por la noche, en realidad la salida procesional de la cofradía de Jesús de la Salud y Nuestra Señora de la Esperanza estuvo presidida por un cielo azulado que invitaba a salir a la calle. Y así hicieron las centenares de personas que aguardaban el paso del desfile en Compás de Santo Domingo y la calle Plocia.
El recorrido de Cigarreras en este tramo inicial hasta San Juan de Dios ofrece uno de los momentos más emotivos del Miércoles Santo gaditano. Primero, nada más salir del templo, la bajada por la cuesta de Santo Domingo. Después, el paso por la puerta trasera de Palacio de Congresos, antigua fábrica de tabacos, donde los pasos se lucen con movimientos al compás de las marchas procesionales y entre aplausos fervorosos de la ingente cantidad de público que se concentra en este punto.
SALUD EN PLOCIA
Poco después de la salida del cortejo, el paso de Jesús de la Salud paraba delante de la puerta trasera de la antigua fábrica de tabacos. Allí esperaba la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, que entregó un ramo de flores al capataz del Cristo, Francisco Martín, para depositarlo en el paso. Éste correspondió e invitó a la regidora, que ejerció de capataz por un instante, a ordenar una levantá martillo en mano.
Una vez levantado el paso, la agrupación musical gaditana Sagrada Cena espoleó con su marcha a los cargadores del paso de misterio, que mecieron una y otra vez a Jesús de la Salud ante la que muchos años fue la fábrica de cigarros. Emoción, aplausos del público y lágrimas que corren por las mejillas.
VERDE ESPERANZA
Mientras Jesús de la Salud recibía pétalos que caían desde un balcón en el tramo final de Plocia, cerca de San Juan de Dios, el paso de palio de la Virgen de la Esperanza se acercaba al mismo punto donde antes se habían vivido escenas de emoción. Una larga hilera de mujeres vestidas con mantilla anunciaba la llegada del palio. Tomás Martín dirigía el caminar de los cargadores que desde el principio del recorrido no regatearon esfuerzo conscientes de que el paso por Plocia tiene un significado especial por el vínculo histórico existente entre la cofradía y la antigua fabrica radicada en esta calle.
FUENTE: DIARIO DE CADIZ
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