viernes, 06 de abril de 2007
Por INRI_GADITANO a las 1:34 | Cofradias de Penitencia
El director espiritual de la hermandad, Jesús García Cornejo, presidió la eucaristía oficiada en la iglesia del Corpus Christi
El cielo azul que cubría por completo las vistas desde la Alameda servía de fondo para la salida de esta sobria hermandad que cierra el Miércoles Santo gaditano.
Treinta minutos antes de la hora prevista la cuadrilla que dirige José Luis Pájaro entraba en la capilla de la calle Isabel la Católica para hacerse una foto delante de la Virgen de las Angustias. El buen ambiente entre los cargadores era patente, teniendo en cuenta los muchos años que esta cuadrilla está unida y sacando a la imagen titular cada Miércoles Santo.
También dentro de la pequeña capilla un grupo reducido de hermanos se encargaba de los preparativos previos para la aparatosa y peculiar salida de esta Hermandad.
En la iglesia del Corpus Christi los hermanos penitentes asistían a la misa que estaba presidida por el director espiritual Jesús García Cornejo. El alto número de participantes hizo insuficiente a este recoleto monasterio perteneciente a las monjas carmelitas. Todos sus bancos se encontraban repletos de los numerosos penitentes que acompañan a esta hermandad. Hay que destacar el grado de madurez de los participantes factor que recalca todavía más el carácter penitencial de esta cofradía.
Mientras tanto en la Central Lechera se formaba la numerosísima penitencia compuesta por mujeres. Curioso el caso que se da en esta hermandad con la prohibición de la entrada en este recinto a los hombres. Aún así más de cien mujeres acompañaban a la titular. La devoción de esta imagen es muy destacada, sobre todo, cada lunes donde cientos de devotos acuden a su capilla. Hoy, que tan de moda está el tema de las coronaciones canónicas, sería ilógico olvidarse de esta imagen, que reúne unos requisitos que muy difícilmente pueden poseer otras tallas.
El paso en la calle
A las siete y media la cuadrilla empezó a sacar el paso a la calle para su posterior montaje, mientras el público se agolpaba curioso por ver como se desarrollaba el montaje de la cruz que la Virgen lleva clavada en su manto y los candelabros que alumbran el paso de la titular. Tras un rápido montaje el paso estaba ya listo para la procesión.
A la hora marcada el capataz José Luís Pájaro daba la primera levantá y dirigía el pequeño trayecto que les distanciaba hasta la plaza de Argüelles donde tuvo que esperar que el cortejo saliera en su totalidad.
La Virgen presentaba un paso exornado con lirios morados y siete rosas Rojas, además este año la virgen no llevaba la toca que otros años llevaba sobre su manto.En la presidencia se encontraba el hermano mayor, Pablo Chaves, que contemplaba la salida de su hermandad.
Como todos los años en la calle Costa Rica las monjas esperaban con impaciencia la llegada del paso de la Virgen para poder hacer sus particulares oraciones convertidas en canción.
Tras este emotivo momento la hermandad prosiguió de nuevo su recorrido, pendiente de los posibles riesgos meteorológicos que pudieran aparecer, camino de la carrera oficial y de su posterior regreso a la capilla de la calle Isabel la Católica.
FUENTE: LA VOZ DIGITAL9
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