viernes, 06 de abril de 2007
Por INRI_GADITANO a las 23:17 | Cofradias de Penitencia
Derecha alante. Izquierda atrás. Despacio. Éstas fueron las primeras palabras que pronunció el pasado miércoles a su cuadrilla la primera mujer capataz de la Semana Santa gaditana. Las últimas, una vez concluido el recorrido, fueron: "Ha sido increíble".
Elvira Almagro, que ya dirigió el pasado año la cuadrilla femenina del Beato Diego José de Cádiz, hizo historia en la pasada jornada del Miércoles Santo guiando el paso de San Juan Evangelista, titular de la hermandad del Santísimo Cristo de Las Aguas y Nuestra Señora de La Luz. Un paso que, también por primera vez, fue ayer cargado por mujeres, aunque la mayoría de ellas con experiencia en estas lides, pues muchos de esos hombros han portado al Beato Diego en la festividad del Corpus del barrio del Mentidero. E incluso algunas participaron en esa primera cuadrilla femenina que un Viernes Santo de hace ya una década llevó el palio de la Virgen de la Salud, cotitular de la cofradía de la Sanidad.
Pero este último reto era para la gran mayoría de estas féminas el más importante de su vida cofrade, de ahí la euforia y alegría que demostraron una vez devolvieron a San Juan Evangelista a su templo, tras un recorrido que la propia capataz califica como "perfecto". Y a esta valoración hay que añadir el comentario que muchos de los hermanos de la cofradía de Las Aguas han hecho en las últimas horas a Elvira: "Hacía años que la imagen no desfilaba tan bien en Semana Santa".
La capataz atribuye el mérito a sus 61 "niñas", que en nombre de ellas agradece el apoyo que en todo momento recibieron del público. "La gente nos animó mucho, nos arropó todo el tiempo, y eso les dio mucha fuerza a las cargadoras, que me decían que el paso iba solo. Hasta una hora antes de llegar al Oratorio no les empezó a pesar".
Entre los piropos que los gaditanos regalaban a esta cuadrilla femenina se escucharon algunos como "¡Ole las cargadoras buenas!", "¡Ole vuestros ovarios!", y "¡Qué bien lo hacéis!". Gritos de ánimo que se colaban por el respiradero y que en varias ocasiones impedían a las féminas escuchar con claridad a su guía, cuenta como anécdota la primera mujer capataz de la Semana Mayor de Cádiz.
Esta gaditana de 36 años recuerda con especial emoción los aplausos que recibieron en El Palillero y las palabras de una voz femenina que le reconoció haberse emocionado al verla dirigiendo el paso.
Asimismo, esta hermana de Humildad y Paciencia y Prendimiento también vivió otro momento emotivo justo antes de dar la primera levantá conel martillo que la cuadrilla del Beato Diego le regaló el pasado año. Con un cálido abrazo acompañado de la pregunta "¿Estás nerviosa?", el hermano mayor de la cofradía de Las Aguas, José María Macías, le transmitió ánimo y aliento en nombre de toda la hermandad.
Ella agradeció el gesto dedicando esa primera levantá a Bartolomé Sánchez, hermano de la junta de gobierno de la cofradía que no pudo evitar emocionarse cuando vio la imagen del San Juan salir por la puerta del Oratorio. "He vivido con ellas los ensayos y sé el reto que esto supone para la cuadrilla y para Elvira. Están preparadas y muy ilusionadas. "¡Van punteras. De chapó!", comentó el cofrade mientras la cuadrilla se alejaba entre aplausos.
Nada más salir del templo, Almagro desconectó de todo lo que le rodeaba para concentrarse en el caminar de la imagen. "Durante todo el recorrido fui muy concentrada porque el paso es muy ancho y debía medir bien las distancias para que no rozara con nada", comenta la joven, que reconoce que sufrió especialmente en las calles Cristóbal Colón y Santiago. En la primera, por el mal estado de su pavimento, principalmente. Y en la segunda, por su estrechez. Sin embargo, en ambos casos superaron la prueba.
La cuadrilla femenina no quería defraudar, por eso en ningún momento dejó su deseo de bordar el desfile en manos del azar. "Los hermanos de la cofradía de Las Aguas y otras muchas personas nos mostraron su confianza y no queríamos defraudarles, por eso nos hemos preparado a conciencia durante cinco meses", explica la orgullosa capataz.
Elvira Almagro ya ha hecho historia en la Semana Santa gaditana, y ello le complace. La experiencia le ha resultado tan satisfactoria que ya está pensando en el próximo año, al igual que sus niñas, que en la madrugada del miércoles al jueves se despidieron diciendo: "El año que viene más y mejor". Y quién sabe si en 2008 será bajo un paso de palio, como le gustaría a la mayoría de estas cofrades.
FUENTE: DIARIO DE CADIZ
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