viernes, 06 de abril de 2007

PUERTO S. MARIA. Nacida de La Victoria

Por INRI_GADITANO a las 23:38 | Noticias de la Provincia
La congregación de Los Mínimos que residían el Monasterio de la Victoria tuvo buena culpa de que allá por el siglo XVI se fundara la hermandad de La Soledad. Posteriormente, en el siglo XVII se fusionó con la del Santo Entierro.

La cofradía sufrió importantes varapalos, especialmente entre los siglos XVIII y XIX, que estuvieron a punto de acabar con ella. La invasión angloholandesa de 1702, la francesa de 1808 o la desamortización promovida por la Primera República en 1873 castigaron mucho a la cofradía. Tras el cierre para usos religiosos del Monasterio de la Victoria, la hermandad deambuló por varios templos de la ciudad (San Agustín, San Joaquín el antiguo convento de las Capuchinas) hasta quedar, de forma definitiva, en la Iglesia Mayor Prioral. La hermandad siempre ha procesionado el Viernes Santo salvo en el periodo comprendido entre 1956 y 1980, que lo hizo el Sábado Santo. El primer obispo de la Diócesis, Rafael Bellido Caro, estableció que esa jornada no hubiera procesiones por lo que desde entonces pasó a la jornada actual.

La Soledad es, junto con la de Humildad y Paciencia, la única que cuenta con el título de Real. Éste lo obtuvo por mediación de la infanta María Luisa de Orleáns, hermana de la reina Isabel II.

Muchos son los comentarios en torno a la autoría de la bella talla de La Soledad sin que haya nada en claro. La opinión mayoritaria es de la atribuación a Gaspar Becerra, que elaboró dos imágenes iguales de dolorosa. Una de ellas se encuentra en Madrid y otra en El Puerto.También hay estudios recientes como el del profesor Francisco González Luque en su libro Imaginería en El Puerto de Santa María que indica que la talla pudo haber salido de uno de los discípulos de Becerra, aunque su datación estaría a principios o mediados del XVII y que vendría a sustituir a otra que la hemandad veneraba en el Monasterio de la Victoria.

Tampoco hay una constancia fidedigna sobre la autoría del Cristo Yacente. Sí está contrastado que la imagen tenía los brazos articulados y se utilizaba para representar la escena del Descendimiento. En 1920, Jua Bottaro le fijó los brazos.

FUENTE: DIARIO DE CADIZ

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