sábado, 07 de abril de 2007

Un nuevo paso que llegó a ser el más antiguo

Por INRI_GADITANO a las 0:11 | Cofradias de Penitencia
El misterio de Los Afligidos de Cádiz, que lleva procesionando casi 70 años, sigue haciendo gala de características que marcaron tendencias a finales de los años 30

Posiblemente los promotores del paso de misterio de Los Afligidos, elaborado durante los últimos años de la Guerra Civil, nunca llegaron a entrever que su obra no sólo se iba a convertir en una pauta a seguir por el resto de las cofradías gaditanas, sino que también marcaría el inicio de una senda hacia la sustitución de los restantes pasos de Cristo existentes en nuestra ciudad. Hasta el punto que el novedoso paso llegó a ser, con el tiempo, el el más antiguo de los de la localidad.

En efecto, a su llegada, los pasos de Cristo eran de tamaño más reducido y guardaban características tales como la sola existencia del canasto o estructura sobre las maniguetas, que sustentaban directamente los faldones. Estas construcciones guardaban igualmente una personal configuración de peanón o estructura de perfil más ancho por la base. Entre este tipo de pasos se encontraban los de Humildad y Paciencia, Vera-Cruz, en servicio hasta 1992, Ecce-Homo, Piedad, Columna y Nazareno. Mientras que el propio de Afligidos y del Descendimiento, por el mayor número de imágenes que lo integraban, y el de Buena Muerte, por dar mayor severidad al sustentáculo del Crucificado, observaban una estructura rectangular con perfiles rectos, en el caso del primero con unas discretas molduras y decoración de palmas.

El paso de Afligidos fue encargado al taller de Antonio Castillo Lastrucci, escultor que en la tercera década del siglo XX destacó en Sevilla como innovador imaginero y, sobre todo, como realizador de ese conjunto de figuras integradoras de los misterios. Castillo Lastrucci se rodeó de un conjunto de artesanos, entre tallistas,doradores ,y sus propios ayudantes en el terreno concreto de la imaginería, para que los encargos de sus clientes pudieran realizarse integramente en su taller.

El paso de Los Afligidos siguió el esquema de los de la ciudad en que se tallaba, que a su vez tenían como lejano referente el realizado para Jesús del Gran Poder, adaptándolo en sus dimensiones al conjunto escultórico gaditano. Por ello, la canastilla tenía perfil abombado y los respiraderos recogían motivos de hojarasca en su tallado.

La gran novedad del paso residió en la incorporación de un sistema de carga ajeno al tradicional, que, a pesar de sus palos cobró fama de incómodo y pesado entre los cargadores, por colocar a éstos muy cercanos a la talla superior e inferior.

Efecto contrario produjo lógicamente en el mundillo cofrade el esplendor y categoría de sus elementos, realzados prontamente por el dorado y estofado de los motivos frutales del conjunto y la colocación de cinco cartelas de decoración barroca rodeadas por sus correspondientes medallones de orfebrería.

El paso de Castillo Lastrucci reproduce fielmente varias escenas pasionarias a través de figuras cuyos rasgos faciales remiten directamente al maestro, a pesar de no estar firmadas.

La primera escena de la Pasión visible en la construcción es la Oración en el Huerto, que el autor representa integrando únicamente la figura de Jesucristo con dos ángeles confortadores, uno más destacado con el cáliz y otro más desdibujado con la cruz. Más tarde, Castillo Lastrucci efigió el mismo misterio para Huelva,con la inclusión de los apóstoles durmientes.

El siguiente episodio presente en el paso corresponde a la Presentación al Pueblo. Para ello, el maestro hispalense se representa en otras de las cartelas. Como es sabido Castillo había volcado ya en el misterio de la sevillana parroquia de San Benito la escena de la pintura de Ciseri, conjunto que fue posteriormente repetido para varias localidades, obviamente sin la baranda del balcón del pretorio.

La escena del encuentro en la calle de la Amargura, que en esa fecha sólo se escenificaba con los titulares de la cofradía, dió nspiración a Castillo para concebirla con alguna variante al combinarla con una de las caídas. Por ello, en un ángulo del paso se ubican la Virgen y San Juan, mientras que tras el Caído se sitúan sayones y soldados.

El expolio o Jesús Despojado es el tema de otro relieve que podría llegar a la calle si cuaja la proyectada cofradía de los Salesianos. Con Jesús se representan los sayones que le desnudan, el que prepara la cruz y dos romanos. Castillo también había realizado para Málaga esta escena, desaparecida en los sucesos de 1931, sin que se todavía se haya recuperado procesionalmente.

Finalmente, la Piedad, o Jesús Descendido en brazos de su Madre, la escena representada en la que se incluyen además San Juan, dos de las Marias, y los Santos Varones, ubicados a ambos lados del grupo central, ante las escalas. También tuvo ocasión el autor hispalense de representar esta escena con variados componentes, pero sería emotivo mencionar como se reservó este grupo, del que no se desprendió, y que sus descendientes donaron para configurar el mausoleo del artista en la iglesia de San Julián, donde los Titulares de la cofradía sevillana de la Hiniesta son de su mano.

Casi 70 años lleva este paso traspasando las puertas de San Lorenzo y aunque su estado es pasable, sí precisa de una intervención que corrija las piezas deterioradas y las faltas de su integridad. Su dorado, que ha soportado lluvias, manipulaciones, y un sin fin de trasgresiones, merece una restauración, más que un nuevo dorado integral que le hiciera perder el sabor antiguo, que han apreciado varias generaciones de gaditanos.

JOSÉ LUIS RUIZ-NIETO GUERRERO

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