domingo, 08 de abril de 2007
Por INRI_GADITANO a las 17:37 | Cofradias de Penitencia
La procesión vespertina del Resucitado pondrá hoy el punto y final de la Semana Santa gaditana. Pero oficiosamente, la entrada de Buena Muerte en San Agustín en la ya madrugada del Sábado Santo cerró los desfiles procesionales del año 2007.
Un año que sin duda ha estado marcado, otra vez, por la lluvia. Seis años consecutivos lleva el mal tiempo afectando la Semana Santa, algunas veces levemente y otras de manera contundente. La de 2007 ha sido una de las Semanas Santas más aciagas de los últimos tiempos, afectando a las jornadas del Domingo, Lunes, Martes y Jueves Santo.
Pese a la presencia de precipitaciones durante la semana, 2007 sólo ha dejado una cofradía en su casa. En la jornada del Martes Santo, y ante la inestabilidad que propiciaban los partes que se manejaban a primera hora de la tarde, Piedad decidía suspender la estación penitencial.
No obstante, la lluvia ha afectado a un total de doce hermandades. Las cuatro del Domingo de Ramos y Lunes Santo, además de Ecce-Homo y Caído en el Martes y Afligidos y Oración en el Huerto el Jueves. De todas ellas, Humildad, Vera-Cruz y El Huerto parece que han sido las más perjudicadas.
Una vez terminada la Semana Santa, conviene reflexionar sobre las decisiones tomadas y los hechos acontecidos en la calle para tomar conciencia y mejorar este aspecto de cara a futuras estaciones penitenciales que se vean amenazadas por las inclemencias meteorológicas. Penitentes a la carrera, público alborotado, nerviosismo de capataces y cuadrillas y, en definitiva, caos total ante la aparición de lluvia es algo que hay que evitar, pues un cortejo nunca debe perder su compostura y respeto. Se vio el domingo cuando Humildad discurría por Palillero y Novena, o el Martes en la salida de Ecce-Homo, cuando a las primeras gotas la hermandad ordenó dar la vuelta al paso de misterio, que cuando enfilaba Novena camino de San Pablo tuvo que volver a rectificar y seguir el recorrido normal. Las hermandades deben tener ideado un plan especial para estos casos, que incluya desde la provisión de plásticos (notable iniciativa la de los capotes de Afligidos, que a buen seguro diseñarán otras cofradías en el futuro) a recorridos y templos alternativos donde poder refugiarse.
Vera-Cruz no estuvo nada acertada con respecto al tiempo en la noche del Lunes Santo. Después de refugiarse en Catedral cuando el paso de Cristo iba por Candelaria, la cofradía se atrevió a volver a salir pese a la inestabilidad, que volvió a romper en agua cuando discurría (no con demasiada ligereza) por San Juan de Dios. Mucha agua le cayó a un cortejo siempre perfectamente formado, pese a lo cual la Virgen de Soledad llegó a San Francisco con los sones de su marcha y con profusión de mecidos de sus cargadores. Tomar nota para no repetir.
Otro de los aspectos más negativos de estos días de lluvia ha sido la actitud de la cofradía del Nazareno una vez retrasado su horario de salida con respecto al resto de hermandades de la Madrugada. Eterna se hizo la subida a Catedral de los dos pasos de la cofradía de Santa María, pese a que en el interior los penitentes de Sanidad esperaban para hacer su estación de penitencia. Al final, esta cofradía tuvo que salir a la calle con casi una hora y media de retraso, lo que pudo afectar al resto de hermandades de la Madrugada.
UNA MADRUGADA DIFERENTE
Con expectación e imágenes inéditas se presentaba la Madrugada del Viernes Santo. Con dos cofradías saliendo de Catedral y Medinaceli haciéndolo desde San Francisco y cerrando el paso por la carrera oficial, los alicientes otorgaban especial relevancia a esta jornada. Pese a ello, la incertidumbre se apoderó de los cofrades y del propio Consejo ante el retraso que iba acumulando el Nazareno y que podría haber afectado a todas las hermandades.
Al final, las cuatro corporaciones que salían después de medianoche pudieron recortar algo de tiempo y acoplar su paso por carrera oficial de manera que apenas hubo incidencias. Durante la noche se vivieron momentos destacados, como la salida de Sanidad por el Campo del Sur y el barrio de El Pópulo con toda la candelería encendida, la música sobria del paso de palio y el alumbrado público apagado, o lo inédito de ver a Medinaceli salir y recogerse en la iglesia de San Francisco, con una plaza llena de público.
EL PÚBLICO
Cada vez se aprecia en la ciudad más ganas de ver cofradías en la calle. Se apreció en la tarde del Domingo de Ramos, con mucho público en prácticamente todos los puntos por donde pasaban cofradías, así como el resto de días. Desciende mucho el número de personas por la noche y, sobre todo, en la Madrugada, donde pudo verse la recogida de Sanidad, el regreso de Descendimiento o la bajada del Perdón por San Francisco sin apenas personas en las aceras.
No obstante, esa cantidad y ganas de ver procesiones no va siempre ligado al respeto y comprensión que se merecen los cortejos. Al igual que deben hacer las cofradías con el tema de la lluvia, convendría redactar una especie de normativa para presenciar las procesiones. El público abusó de los aplausos a determinadas cofradías cuyo carácter no va ligado a estas manifestaciones. Así, las levantás o las saetas a Cristos y Vírgenes de un marcado carácter penitencial no deben corresponderse con aplausos, que pudieron escucharse, por poner dos ejemplos, en la recogida de Sanidad o ante el paso de Buena Muerte por la plaza de Candelaria.
LA CARGA
Sin duda, el de la carga es un aspecto del mundo de las cofradías que más ha evolucionado en los últimos años. Esta Semana Santa ha supuesto el estreno de varios capataces, muchos de ellos jóvenes, que han superado positivamente la responsabilidad encomendada.
Muy destacable ha sido la labor de capataces y cargadores en aquellos casos en los que la lluvia ha sobrevenido en pleno recorrido. Con largas tirás y un paso bastante apresurado, los cargadores han refugiado los pasos en el menor tiempo posible, conscientes del patrimonio y la significación de aquello que portan sobre sus hombros. Lo han demostrado, por ejemplo, Sagrada Cena y el Señor de Humildad el Domingo de Ramos, el Cristo de la Vera-Cruz el Lunes o ambas cuadrillas de Oración en el Huerto el Jueves.
De lo presenciado durante la Semana Santa, se aprecia una notable mejora en el andar de los pasos de palio, una dignificación de la figura del manigueta (las manos en el cíngulo y los giros de horquilla están desapareciendo, salvo algunas excepciones) y lo destacado del andar del misterio de Sentencia. Las dimensiones y el peso del paso no impide a la cuadrilla imprimir un estilo personal que convierten a la cuadrilla de Sentencia como la mejor portando un paso de misterio.
Muy destacable ha sido también la presencia femenina, que regresa después de diez años y con dirección de otra mujer, Elvira Almagro, que se ha convertido en la primera mujer capataz de la Semana Santa. Aunque se trate del San Juan Evangelista, tiene mucho mérito el de estas mujeres (muchas de ellas jóvenes) que parecen haberse ganado la continuidad en la cofradía de Las Aguas.
En el lado negativo, mencionar las dificultades de muchos capataces para dar una vuelta (nunca enfilan bien el paso, obligando a posteriores rectificaciones) y la reticencia en algunos casos a introducir relevos en pasos que siempre tienen dificultades físicas. Además de esto, muy comentado ha sido el paso atrás (nunca mejor dicho) del palio de Ecce-Homo tanto en el andar de su cuadrilla como en algunas marchas escogidas en el recorrido. Más de diez años de trabajo y una línea muy marcada se han venido abajo este año con la llegada del nuevo capataz.
CARRERA OFICIAL
La instalación de palcos en la plaza de la Catedral ha sido todo un acierto por parte del Ayuntamiento. El paso de las cofradías por este punto de inicio de la carrera oficial se ha visto tremendamente dignificado y mejorado, por lo que habrá que esperar que en el futuro se incremente el número de tribunas hasta alcanzar casi toda la plaza.
Una vez mejorado este punto de la ciudad, Consejo de Hermandades y Ayuntamiento deben abordar (aunque para 2008 ya se han celebrado las elecciones municipales) deben plantear una mejora en Candelaria y Palillero, donde esta Semana Santa ha vuelto a quedar constatado que el paso de las cofradías es más complicado que con la anterior distribución de la plaza.
En cuanto a la entrada en Catedral, en los últimos tiempos ha florecido una tendencia, cada vez más acusada, de modificar la subida a Catedral por la bajada de la rampa.
LOS HORARIOS
Respecto a este asunto, dos cosas han quedado patentes en esta Semana Santa. La primera de ellas, a la que ya se ha hecho referencia anteriormente, es que el público es mucho más numeroso durante la tarde que al caer la noche. Por este motivo, las cofradías deben plantearse seriamente el adelanto de todos los horarios, para evitar el regreso a sus sedes canónicas con calles totalmente vacías.
En segundo lugar, la lluvia (que en muchos casos quedó en simple amenaza) ha puesto de manifiesto que las cofradías emplean excesivo tiempo en realizar sus recorridos procesionales. Hasta dos horas y media recortaron el horario de entrada en La Palma el Lunes Santo, pero la jornada más significativa respecto a esto es la del Miércoles Santo, donde todas las cofradías realizaron su recorrido con media hora o una hora menos de lo recogido en los itinerarios.
Un caminar más rápido y un avance de los cortejos más dinámico serían agradables para el público. Es incomprensible que cortejos con apenas un centenar de penitentes empleen casi una hora en pasar, como ocurrió el viernes con Santo Entierro.
FUENTE: DIARIO DE CADIZ
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