domingo, 08 de abril de 2007

Cara y cruz de siete días de Pasión

Por INRI_GADITANO a las 18:16 | Cofradias de Penitencia
Quedan 343 días para que la hermandad de la Borriquita ponga su cruz de guía en la puerta de laiglesia del Carmen. Eso será en la Semana Santa de 2008, la más tempranera del siglo XXI. Hasta ese momento, muchos se olvidarán de que hermandad es todo el año, ya que su concepto de cofradía se reduce a siete días. Pero lógicamente no podemos obviar que la Semana Mayor, como manifestación externa de fe, encierra muchas cosas apasionantes. Y terminada la presente, bueno sería repasar lo sucedido en los últimos siete días en las calles de Cádiz.

LO PEOR



Evidentemente la lluvia: Ha aparecido siempre en los peores momentos posibles. Domingo y Lunes coincidió en hora y propició él regreso apresurado de las hermandades del día. El Martes, a punto estuvo de obligar a volverse a las cofradías que estaban en la calle y el extraño chaparrón del Jueves deslució la tarde y si llega a durar poco tiempo más podría haber arruinado la salida del Nazareno.

INM, weather, internet y los demás: Nada de nada, mucha historia de fiabilidad, de predicciones exactas, pero el Golfo de Cádiz demuestra que es más golfo que ninguno y, al final, nadie acierta. Como muestra lo sucedido el Domingo de Ramos, cuando el Consejo tenía una predicción y el hermano mayor de la Borriquita otra.

La poca claridad en determinadas cuestiones: Suele ocurrir cada vez que llueve y se plantea la posibilidad de que alguna cofradía se quede en la Catedral. Este año ha pasado con Vera-Cruz. ¿Cómo es posible que desde una misma hermandad se ofrezcan versiones distintas sobre la actitud del Cabildo Catedral?

La falta de criterio de los que mandan: Como en el fútbol, no parece que se mida por el mismo rasero a las hermandades gaditanas y las hay que tienen privilegios. Sin ir más lejos al hermano mayor del Caído le prohibieron hacer «recogida» en el Parque. Sin embargo, el Nazareno y la Virgen de los Dolores entraron juntos en Santa María.

Los cofrades de siete días: Se dedican a cuestionar todas las decisiones de las cofradías y a vociferar en las puertas de las iglesias presionando a los miembros de las juntas de gobierno para que saquen los pasos a la calle. Eso sí, a partir de mañana desaparecen.

El desprecio por el trabajo anterior: Desgraciadamente suele pasar con cierta asiduidad en nuestras cofradías. Las personas que se han dejado la vida por una corporación e incluso han creado un sello propio, rápidamente son ignoradas. El mejor exponente, la forma de andar y las marchas que le han tocado este año Angustias, de Ecce Homo. No es que los estilos sean eternos, pero hay que ser más disimulados y no cambiarlo todo de la noche a la mañana

Aunque suene a tópico, el público: Una vez más, sin respeto ninguno. Se nota todos los días pero el Viernes, que es un día de mayor recogimiento, resulta todavía más lamentable. Por cierto, impresentable cómo dejaron algunos los urinarios que el Ayuntamento había puesto detrás de la Casa del Obispo.

LO MEJOR



El esfuerzo de nuestras cofradías: De todas en general, pero hay algunas que merecen destacarse como es el caso de la Sagrada Cena, la Sanidad o Las Aguas, que siguen creciendo pese a los pocos recursos con los que cuentan. Más reseñable todavía es el caso de Las Penas que, pese a sufrir contrariedades continuamente, es capaz de luchar contra viento, marea y hasta lluvia. Y si aparece como este año, tener la capacidad y la claridad para organizar un regreso ejemplar.

El nuevo manto de la Virgen del Rosario en sus Misterios Dolorosos: Vale la pena hipotecar seis años de vida para dejarnos un legado que pasará a la historia. Pepi López puede estar satisfecha y su marido, el hermano mayor, Manuel Garrido, se va a poder llevar mucho tiempo presumiendo y haciendo estación de penitencia con la cabeza muy alta.

El estreno de la cuadrilla femenina: Se percibía cierta guasa gaditana en torno al comportamiento que podía tener la cuadrilla femenina comandada por Elvira Almagro. Los había que pensaban que la presencia de las féminas ya había alcanzado su grado máximo con la incorporación a los cortejos, ya fuera como penitentes o acólitas. Muchos de ellos podrán seguir criticando, pero les va a costar defender sus argumentos.

El lado humano de nuestras hermandades: No todas se implican por igual, pero ha habido casos muy destacables. Enorme el detalle de Cigarreras con los trabajadores de Delphi. Más humano y entrañable el protagonizado por la cofradía del Amor que acercó hasta San Francisco a las ancianas de Alvernia al saber que no iban a poder pasar por la Residencia.

Las otras imágenes que deja la lluvia: Es el peor enemigo de los cofrades, pero deja imágenes emotivas que simbolizan el cariño de mucha gente de la calle hacia la Semana Santa. Quizás la que más ha impactado ha sido la de la señora mayor cubierta con un plástico en la cabeza y que veía entrar, con lágrimas en los ojos, a la Virgen de Gracia y Esperanza corriendo por la rampa de la Catedral.

La valentía de los rectores de Piedad: De chapeau. No se casaron con nadie ni cedieron ante ningún tipo de presión. Y al final no les queda cargo de conciencia, porque ni su patrimonio se deterioró y encima como no llovió, el sabor amargo se les pasó al saber que las otras hermandades del día no se mojaron. El año que viene, nos vemos en la calle seguro.

Felicitaciones: En primer lugar, al hermano mayor del Caminito, Pablo Chaves que, tras la dolencia sufrida hace pocas fechas, pudo acompañar a su hermandad y ya van...casi 60 años. A otro hermano mayor, el de Sanidad, Quico Zamora. Se quedó sin banda de música hace dos meses y se buscó la vida para traerse a esa excelente formación astigitana que deleitó en la madrugada. Aunque sea barrer para casa, a los medios de comunicación sin exclusión. La radio nos contó al minuto los cambios motivados por la lluvia, la tele llevó la Semana Santa a los hogares de nuestros mayores y los periódicos desmenuzaron al día siguiente todos los detalles.

FUENTE: LA VOZ DIGITAL

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