lunes, 09 de abril de 2007
Por INRI_GADITANO a las 13:41 | Cofradias de Penitencia
La procesión vespertina del Resucitado, lo que por vez primera se produce en la capital gaditana según los cofrades más veteranos, congregó a numerosas personas en la feligresía de la parroquia de San Antonio para presenciar el cortejo, que salió a las seis de la tarde.
La imagen de Jesús Resucitado, obra del gaditano Luis González Rey, procesionó sobre el paso de la hermandad de Columna, adornado con claveles rojos, que se encontraba situado a la derecha del altar mayor de San Antonio, iluminado con candelabros de guardabrisas.
En el cortejo participaron representaciones de una veintena de hermandades, con sus correspondientes banderas y varas de acompañamiento, mientras que los hermanos de Columna, entre los que se encontraban el cesado hermano mayor Juan Antonio Laluz y el destituido capataz del paso de palio de la Virgen de las Lágrimas, Francisco Javier Bancalero, portaban cirios de cera blanca.
Formaron la presidencia el hermano mayor de Columna, Luis Benítez Orellana; el presidente del Consejo de Hermandades, Rafael Corbacho, y Francisco Pedreño por el Secretariado Diocesano de Hermandades, así como miembro de la presidencia del Consejo.
A las seis y diez minutos de la tarde, a los sones del himno nacional interpretado por la Fundación Filarmónica Gades, y entre los aplausos del público congregado en la plaza de San Antonio, la cuadrilla de cargadores, dirigida por Francisco Álvarez, superaba la puerta del templo y el paso con la imagen del Resucitado iniciaba su recorrido.
Por otra parte, a las doce del mediodía, en la Catedral, el obispo diocesano, Antonio Ceballos presidía el pontifical, en el que concelebró con el vicario general de la diócesis, Guillermo Domínguez Leonsegui; el deán del Cabildo, Enrique Arroyo, y los capitulares, con Rafael Vez Palomino como maestro de ceremonias.
El presidente del Consejo y el del Secretariado Diocesano, Alfonso Caravaca, ocuparon los primeros bancos, así como la mayoría de los hermanos mayores, siendo traducida la liturgia para el lenguaje de signos.
La afluencia de personas fue escasa, si bien no cesó la presencia de turistas, por lo que el murmullo fue una constante a lo largo de todo el pontifical, que se prolongó hasta la una y media de la larde.
El cofrade Manuel Cerezo hizo la primera lectura, correspondiendo la segunda a un seminarista y la proclamación del Evangelio de San Juan a un diácono.
El prelado aludió en su homilía a la preocupante situación laboral en la Bahía de Cádiz, por lo que han rezado también todas las cofradías durante su estación penitencial en el primer templo de la diócesis. La celebración eucarística concluyó impartiendo finalmente el prelado la bendición papal a todos los presentes.
En la tarde de ayer ya habida sido retirado el dosel que cubría la tribuna oficial del Palillero.
FUENTE: DIARIO DE CADIZ
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