lunes, 08 de octubre de 2007

EL PUERTO.La horquilla dejó paso a la música

Por gaditana93 a las 14:35 | Noticias de la Provincia
El día en el que se conmemora la festividad de Nuestra Señora del Rosario quedará ligado para siempre a la historia de la hermandad del Dolor y Sacrificio. La corporación celebra el cincuentenario de su fundación a lo largo de este año cofrade y ayer se produjo uno de sus actos centrales de esta efemérides, la salida extraordinaria, que fue autorizada por el Obispado de Jerez el pasado mes de marzo. Y fue una cita en la que se rompieron con las singularidades que ofrece esta cofradía en Semana Santa. Pero la ocasión justificaba sobradamente la excepción.

El sonido de la horquilla tan característico de la noche del Martes Santo cedió gentilmente su sitio a los sones musicales interpretados por las bandas del Santísimo Cristo del Amor y de la Maestro Dueñas. Por un día dejó de ser protagonista para ser un acompañamiento más pero es el cincuentenario y había que hacer algo especial ante la efemérides.

Fue una salida extraordinaria de júbilo, donde se invitó a la participación de las hermandades de El Puerto y a las del resto de la provincia que tienen como nexo común la devoción a Jesús Cautivo. A la cita no faltaron las corporaciones portuenses (únicamente Afligidos faltó a la cita pero estaba justificada, puesto que ayer, a la misma hora, celebraba los cultos en honor a María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos). Y de las foráneas vinieron, entre otras, la del Prendimiento de San Fernando y la de Cautivo y Rescatado de Medinaceli de Chiclana.

A las seis y media se inició una eucaristía de acción de gracias oficiada por Fray Ricardo de Córdoba. Los titulares, ya sobre sus andas, estaban situados a los lados del altar mayor del primer templo de la ciudad. Alrededor del baldaquino estaban los estandartes de todas las hermandades que participaron ayer en la salida extraordinaria.

Pocos minutos quedaban para las siete y media cuando se abrió de par en par la Puerta del Sol. Era de día. La hermandad regalaba a todos una estampa inédita con sus titulares en la calle a plena luz del día.

Sonaba la Marcha Real y las andas de Jesús Cautivo eran llevadas a la plaza de España por sus cargadores uniformados con camisa blanca y pantalón oscuro, aunque con sus alpargatas negras como cada Martes Santo. La imagen del Cautivo iba vestida con una túnica de color blanco roto. La primera marcha que se le dedicó en la calle fue Cristo del Amor. Las andas fueron a un paso más lento del que es habitual en las salidas procesionales de la cofradía. Pero había que recrearse ya que la ocasión así lo merecía.

Veinte minutos más tarde salían las andas de María Santísima del Dolor y Sacrificio. El Himno Nacional sonó como preludio a la primera marcha. Sonó entonces la composición La Madrugá en una plaza de España donde ya estaba empezando a anochecer. La imagen iba con una saya bordada y un manto liso, ambos color burdeos.

Pocos minutos después de su salida, la hermandad estaba ante su casa de hermandad, en la calle Palacios, un momento de regocijo para esta cofradía que ya es cincuentenaria.

Y de ahí rumbo a su Barrio Alto, donde se le espera cada año con especial devoción, y más en esta ocasión, si cabe. Al cierre de esta edición, el cortejo se encontraba en la calle Cervantes.


FUENTE: DIARIO DE CÁDIZ

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