lunes, 08 de octubre de 2007
Por gaditana93 a las 14:43 | Hermandades de Gloria
La ciudad celebró ayer la festividad de la patrona, Nuestra Señora del Rosario, con la renovación del voto de la ciudad y la procesión de alabanza que salió de la iglesia de Santo Domingo De la vara de Regidora colgaban los cuatro rosarios de colores que le entregó el pregonero.
Nuestra Señora del Rosario volvió ayer a reencontrarse con sus devotos en la jornada de su festividad. Un año más, los gaditanos salieron a la calle para encontrarse con la Alcaldesa Perpetua. El encuentro de una madre con sus hijos. Envuelta en la esencia del olor a nardos, la imagen de la Patrona de Cádiz desde 1755 salió a las 19 horas de su santuario, la iglesia conventual de Santo Domingo, al son de la marcha Nuestra Señora del Rosario, interpretada por la agrupación musical Maestro Julián Cerdán, de Sanlúcar de Barrameda.
A cada paso que daba durante su recorrido por las calles de Cádiz, la Virgen del Rosario iba recogiendo relicarios de devociones y peticiones de los cientos de gaditanos que se dieron cita en el centro de la ciudad para contemplar la imagen de la Patrona. Lágrimas, flores y besos para Nuestra Señora del Rosario que protegió de nuevo con su manto a la ciudad.
Exornadas con nardos
La comitiva de la procesión se comenzó a formar en la iglesia de Santo Domingo a las 18 horas. Las obras en el patio del convento obligaron a las cofradías a formarse en el exterior y entrar en este espacio al aire libre minutos antes de su salida. Por orden de antigüedad fueron saliendo a las 18.30 horas, los representantes de las hermandades. La primera, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Amor Despojado, que participaba por primera vez en la procesión de alabanza de Nuestra Señora del Rosario. La última, la Orden de Siervos de María, Servitas, y la ausencia de la Cofradía de Piedad. Detrás de los representantes del Consejo de Hermandades y Cofradías, presidido por Miguel García, la comitiva municipal representada por los concejales Jesús Tey y José Macías. La procesión la abría la banda de música Hermanos Cirineos.
Cerrando la comitiva, detrás del guión de Nuestra Señora del Rosario, el obispo de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, monseñor Antonio Ceballos Atienza, acompañado por el deán de la catedral, Enrique Arroyo, el padre Óscar Esparragosa, y los jóvenes seminaristas del seminario de San Bartolomé.
Tras bajar a la imagen de la Virgen del presbiterio, la cuadrilla dirigida por Juan Pidre se dispuso a colocar el paso para la salida procesional de alabanza. A las 19 horas pasó bajo el umbral de la puerta de la iglesia mientras sonaban las campanas del convento y el público presente rompía en un caluroso aplauso.
Atentamente seguía la salida el prior del convento de Santo Domingo, el padre Pascual Saturio. A lo lejos, pero sin perder detalle de todo lo que estaba sucediendo, el pregonero de Nuestra Señora del Rosario, el padre Martín Alexis González.
En esta ocasión, el paso de la Patrona de Cádiz estaba exornado con los nardos ofrecidos por la ciudad de Cádiz en los últimos días. Un trabajo realizado por el hermano de la Archicofradía del Rosario, Juan Franco, que el sábado también se encargó de presentar al pregonero de la Virgen.
Rosarios de colores
El paso de Nuestra Señora del Rosario también estrenaba diez candelabros de guardabrisa donados por un particular que se unían a los candelabros de pie donados por la familia cordobesa Sánchez-Ramade y realizados en Talleres Villarreal.
Además, de la vara de Regidora Perpetua realizada en carey colgaban los rosario de colores que en la noche del sábado le regaló fray Martín Alexis González durante su exaltación: el rojo, blanco, azul y negro. El rosario verde está en manos de La Galeona. Asimismo, la Patrona portaba en sus manos un relicario de plata donado por la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen Coronada en agradecimiento a la acogida a la imagen de la Reina del Carmelo el pasado mes de julio.
Mucha vigilancia
Antes y durante la salida procesional de Nuestra Señora del Rosario en las calles se detectaba una mayor presencia policial que en otras ocasiones. En la plaza de San Juan de Dios se acumulaban las patrullas de la Policía Local. En la calle Plocia se había formado un cordón policial y en el interior del templo también varios agentes municipales vigilaban la iglesia.
El incidente ocurrido durante la función de la renovación del voto de la ciudad a Nuestra Señora del Rosario, donde un grupo de manifestantes a favor del cierre de la perrera El Refugio en Puerto Real interrumpieron la celebración del acto institucional, había puesto en alerta a las fuerzas de seguridad.
En el inicio de la procesión de alabanza, agentes de la Policía Local abrían paso mientras vigilaban el entorno. Además la comitiva municipal, el prelado de la Diócesis de Cádiz, y hasta los seminaristas, iban escoltados por los agentes municipales.
Por segundo año consecutivo la imagen de Nuestra Señora del Rosario recorrió el camino contrario al habitual, bajando por la calle Plocia, plaza de San Juan de Dios, las calles Nueva, Cristóbal Colón, Cobos, plaza de la Catedral, Pelota, plaza de San Juan de Dios y la calle Sopranis hasta llegar de nuevo a su santuario. La Virgen volverá a las calles de la ciudad en la celebración del Corpus Christi.
FUENTE: LA VOZ DIGITAL
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