viernes, 26 de octubre de 2007
Por gaditana93 a las 18:32 | Iglesia
El Obispado ha restado importancia a la ruptura de las negociaciones con la Junta de Andalucía para la cesión del Oratorio de San Felipe. El vicario general de la diócesis, Guillermo Domínguez Leonsegui, quien dio a conocer la noticia el pasado miércoles durante la presentación de la restauración del cuadro de la Inmaculada de Murillo, afirmó ayer a este periódico que la Iglesia "lo toma con total normalidad", recordando que fue la Junta la que en un principio se interesó por el Oratorio y presentó el proyecto al Obispado, "que no quería poner obstáculos y entorpecer las intenciones de la Junta". Por eso, Domínguez Leonsegui resta importancia a la decisión de la administración autonómica, cuyo principal proyecto de cara al 2012 se ha desinflado.
El vicario general ha asegurado que el motivo de este cambio de intenciones de la Junta se debe únicamente "a que ellos nos comunicaron que después de estudiar el proyecto detenidamente se habían percatado de que la iglesia no es imprescindible ni necesaria para el Centro de Estudios Constitucionales".
De esta forma, Domínguez Leonsegui aclara que en ningún momento la ruptura de las negociaciones por el Oratorio se haya debido a un cambio de posturas de la Iglesia gaditana, que habría aumentado sus pretensiones para cerrar el acuerdo. "El Obispado no ha aumentado sus exigencias en ningún momento. La Junta presentó un primer borrador del acuerdo, en el que se establecía, por ejemplo, los treinta años de cesión, período que nosotros vimos acertado", explica. Lo mismo ha ocurrido, según el propio vicario general, con las prestaciones que a cambio recibiría el Obispado (la construcción y rehabilitación de iglesias) y que venían recogidas en el preacuerdo que alcanzaron a principios de este año.
Fue en la toma de contacto posterior a este preacuerdo, según aseguraba ayer el vicario general, cuando la Junta comunicó al Obispado que el templo no era imprescindible, dando marcha atrás a lo que venían gestando desde hace casi dos años.
De esta forma, el Obispado respondía a un portavoz del PSOE que en la jornada de ayer afirmó que, en las negociaciones entre las dos partes, la Iglesia había incrementado sus peticiones, especialmente las económicas, hasta alcanzar cifras consideradas como desproporcionadas.
La Iglesia gaditana está ahora a la espera de que la Junta le presente el proyecto del edificio anexo al templo, "sobre el que ellos siguen interesados", según Domínguez Leonsegui, quien asegura que cuenta con el compromiso de la institución autonómica para rehabilitar el templo.
Por todo ello, Guillermo Domínguez Leonsegui entiende que la Iglesia "ni gana ni pierde" tras la ruptura de negociaciones. "Era una oportunidad que se planteaba y que entendimos muy positiva desde el Obispado, pero que al final no se ha materializado. Por tanto, realmente no hemos perdido nada porque no teníamos nada", concluye el vicario general.
FUENTE: DIARIO DE CÁDIZ
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